La vicepresidenta reposteó una historia en Instagram que cuestionó el gesto del Presidente durante la apertura de sesiones. El momento volvió a exponer la tensión interna del binomio libertario.
La legisladora se atribuyó el trabajo para lograr la liberación del gendarme detenido en Venezuela, aunque luego desde el propio Gobierno reconocieron que no fueron sus propias negociaciones las que lo trajeron de regreso.
La central obrera anticipó que pedirá la inconstitucionalidad de la ley sancionada el viernes. Sostiene que reduce derechos laborales y vulnera el principio de progresividad. El Gobierno defiende la iniciativa y afirma que impulsará el empleo formal.
Según consultoras privadas, el nivel general de la retracción en enero último con respecto al último mes del año pasado alcanzó el 7% promedio en el total del consumo masivo, con una caída interanual de 1,1%.
Un estudio privado arrojó que un 28,5% está en alerta por la pérdida del poder adquisitivo y su escasa remuneración, mientras que un 22,7% puso como principal problema la desocupación. Entre los jóvenes, la falta de empleo emerge con mayor fuerza y alcanza un 34,5%.
El gasto mensual en colectivo y subte representará el 7,5% del sueldo de un empleado formal promedio. Conocé el esquema de transporte con aumentos.
El Presidente habló en Asamblea Legislativa con aparente poco interés por parte de los argentinos. A pesar del despliegue mediático y el clima de tensión política, el interés del público en la televisión abierta y el cable mostró señales de agotamiento
La Asociación Argentina de Fútbol operó como canal diplomático paralelo para concretar el regreso del gendarme. El Gobierno de Javier Milei quedó al margen de la negociación y reconoció que no estaba al tanto.
Las críticas a los exabruptos del Presidente en el Congreso. Las repercusiones en Unión por la Patria, el Partido Socialista y el Frente de Izquierda.
El Presidente llegó al Congreso en medio de un amplio operativo de seguridad y calles cortadas, pero con escasa convocatoria en las afueras. Hubo pocos simpatizantes, sin carteles ni pantallas, escaso fogoneo y un reducido grupo de manifestantes opositores.