El vocero presidencial, Adrián Ravier, argumentó que la "monoboya es jurisdicción provincial, por lo que fue el propio Gobierno fueguino quien avaló el ingreso del buque" en primera instancia.
El petrolero VS Promise, de bandera británica, llegó al Puerto de Ushuaia tras operar en la Cuenca Marina Austral y abrió un nuevo conflicto entre Tierra del Fuego y el Gobierno nacional por la soberanía y la intervención de la terminal. Varias figuras ya consideran al hecho como una provocación y reclaman explicaciones.
La gestión de Gustavo Melella reclamó que un buque petrolero de bandera británica operó en el Puerto de Ushuaia bajo la administración de Nación y advirtió que la decisión contradice los argumentos de soberanía utilizados para intervenir la terminal.