Japón planea desarrollar misiles hipersónicos capaces de ser lanzados desde plataformas submarinas como parte de una nueva expansión de sus capacidades militares de largo alcance. El proyecto forma parte del pedido presupuestario del Ministerio de Defensa para el año fiscal 2027, que rondará los 8,9 billones de yenes y marcará un nuevo récord para el país.
La iniciativa apunta a reforzar la denominada "capacidad de contraataque" japonesa, incorporada a la estrategia de seguridad del país en los últimos años. Una de las ventajas que Tokio atribuye a los sistemas submarinos es su menor vulnerabilidad frente a ataques enemigos, debido a la dificultad para localizar las plataformas desde las que serían disparados los misiles.
El programa se inscribe además en un proceso más amplio de fortalecimiento de las capacidades de ataque a distancia de las Fuerzas de Autodefensa, en momentos en que China amplía rápidamente su poder naval y misilístico en el Pacífico occidental.
Misiles hipersónicos desde submarinos
El Ministerio de Defensa japonés prevé avanzar en el desarrollo de un sistema que permita lanzar armamento hipersónico desde debajo del agua. Paralelamente, estudiará la posibilidad de equipar vehículos submarinos no tripulados con misiles de largo alcance.
Uno de los principales desafíos tecnológicos será adaptar los futuros submarinos para disponer de sistemas específicos de lanzamiento. La flota japonesa utiliza actualmente tubos lanzatorpedos para desplegar parte de su armamento, mientras que Tokio viene trabajando en nuevas capacidades submarinas dentro de su programa de misiles de largo alcance.
El desarrollo profundizaría una línea que Japón ya puso en marcha. En el presupuesto del año fiscal 2026, el Ministerio de Defensa incluyó recursos para misiles lanzados desde submarinos, proyectiles hipersónicos y el Hyper Velocity Gliding Projectile (HVGP), además de versiones terrestres y navales del misil Type-12. El objetivo declarado es poder responder desde fuera del alcance de los sistemas antiaéreos enemigos.
Los nuevos misiles hipersónicos representan un salto adicional: por su velocidad superior a Mach 5 y sus características de vuelo, están diseñados para dificultar su detección e intercepción.
Un presupuesto de defensa récord
El proyecto forma parte de un pedido presupuestario que alcanzaría aproximadamente los 8,9 billones de yenes para el año fiscal 2027, el nivel más alto registrado hasta ahora. Sin embargo, la cifra final podría ser todavía mayor.
Más de 150 programas fueron incluidos inicialmente sin un monto definitivo. Por ese motivo, medios japoneses estiman que el presupuesto que el gobierno terminará elaborando hacia fin de año podría acercarse e incluso superar los 10 billones de yenes.
El Ministerio de Defensa estructuró sus prioridades alrededor de tres ejes: adaptación a "nuevas formas de combate" mediante drones e inteligencia artificial, capacidad para sostener operaciones durante conflictos prolongados y fortalecimiento de la industria de defensa y de las condiciones del personal militar.
Además de los misiles submarinos, Tokio proyecta desarrollar drones de ataque de bajo costo y largo alcance que puedan producirse masivamente utilizando componentes y tecnologías civiles. También contempla sistemas de drones interceptores, plataformas navales no tripuladas y herramientas de inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones militares.
China y la transformación militar de Japón
El aumento del gasto se produce en medio de la creciente preocupación japonesa por la expansión militar china, particularmente en el mar de China Oriental y alrededor del estrecho de Taiwán.
Durante los últimos años, Tokio abandonó gradualmente una doctrina concentrada casi exclusivamente en la defensa inmediata de su territorio para incorporar armas capaces de alcanzar objetivos a cientos o miles de kilómetros. Entre ellas figuran los misiles estadounidenses Tomahawk y distintos sistemas de fabricación japonesa.
La estrategia oficial define estas armas como capacidades "stand-off": sistemas que permiten atacar buques o fuerzas que intenten avanzar sobre territorio japonés desde posiciones situadas fuera del alcance de sus defensas. El propio Ministerio de Defensa viene acelerando el desarrollo y la producción de diferentes misiles según su alcance, velocidad, trayectoria y plataforma de lanzamiento.
El avance japonés forma parte así de una competencia militar cada vez más intensa en el Indo-Pacífico, donde submarinos, drones, misiles de largo alcance y sistemas hipersónicos ocupan un lugar creciente en los planes de defensa de las principales potencias regionales.