23.08.2026 / ESTADOS UNIDOS · CHINA

El Pentágono intimó a 30 universidades de Estados Unidos a revisar sus vínculos académicos con China

El Departamento de Defensa ordenó a 30 universidades estadounidenses revisar sus relaciones académicas, financieras y de investigación con 130 instituciones extranjeras, en su mayoría chinas. Harvard, el MIT y Johns Hopkins están entre las casas de estudio alcanzadas y podrían perder acceso a fondos federales si mantienen acuerdos considerados riesgosos para la seguridad nacional.



El Departamento de Defensa de Estados Unidos ordenó a 30 universidades del país auditar sus vínculos con instituciones extranjeras consideradas un potencial riesgo para la seguridad nacional y terminar aquellas relaciones que sean calificadas como problemáticas. Las casas de estudio tienen hasta el 31 de agosto para realizar la revisión y podrían perder acceso a futuros fondos federales para investigación si no cumplen con la exigencia.

La medida apunta a las relaciones académicas, financieras y de investigación con una lista de 130 universidades y centros extranjeros elaborada por el Pentágono. De acuerdo con el gobierno estadounidense, esas instituciones desarrollan actividades que incrementan el riesgo de que investigaciones financiadas con fondos públicos de Estados Unidos sean utilizadas o transferidas de manera indebida. La gran mayoría de las entidades señaladas se encuentran en China, aunque también aparecen organizaciones de Rusia e Irán.

Harvard y el MIT, entre las universidades alcanzadas

El Departamento de Defensa no difundió públicamente la lista completa de las 30 universidades estadounidenses que recibieron la notificación. Sin embargo, un funcionario norteamericano confirmó que entre ellas se encuentran la Universidad de Harvard, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad Johns Hopkins. También fueron identificadas en distintas coberturas universidades como Georgetown, Cornell y Penn State.

Las instituciones deberán revisar sus colaboraciones internacionales y determinar si existe riesgo de exposición de investigaciones sensibles, tecnologías sujetas a controles de exportación o propiedad intelectual financiada por el gobierno estadounidense.

"El Departamento de Guerra tiene tolerancia cero con las asociaciones académicas que comprometan nuestra seguridad nacional", afirmó Emil Michael, subsecretario de Defensa para Investigación e Ingeniería, al presentar la medida.

El Pentágono actualizó en julio una lista de 130 instituciones extranjeras a las que acusa de realizar actividades que aumentan las posibilidades de apropiación indebida de proyectos estadounidenses de investigación y desarrollo. Entre ellas hay 88 instituciones de China continental, además de entidades iraníes y rusas.

El temor de Estados Unidos a la transferencia de tecnología

La administración de Donald Trump sostiene que determinadas asociaciones universitarias pueden funcionar como una vía para que países considerados adversarios accedan a investigaciones científicas, propiedad intelectual y tecnologías desarrolladas con financiamiento estadounidense.

La preocupación no es nueva. La primera versión de la lista de instituciones extranjeras cuestionadas comenzó a desarrollarse durante el primer mandato de Trump, a partir de disposiciones incorporadas en la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2019. Desde entonces, numerosas universidades estadounidenses redujeron o terminaron colaboraciones con instituciones incluidas en esos registros.

La nueva ofensiva forma parte de una política más amplia de Washington para restringir los vínculos científicos y tecnológicos con China. La administración Trump también endureció los controles sobre estudiantes e investigadores extranjeros y aumentó el escrutinio sobre el financiamiento proveniente del exterior.

Harvard, en particular, quedó en el centro de varias investigaciones federales. El Departamento de Justicia analiza, entre otras cuestiones, si donantes chinos financiaron programas de becas con condiciones que podrían excluir a estudiantes estadounidenses.

Críticas de las universidades y respuesta de China

La decisión también generó cuestionamientos dentro del sistema universitario. Sarah Spreitzer, vicepresidenta del American Council on Education, advirtió que la comunicación del Pentágono puede transmitir la idea de que las universidades estadounidenses participaron de irregularidades sin que se hayan presentado pruebas concretas contra ellas.

La organización recordó además que colaboró con el gobierno federal en la elaboración de mecanismos de seguridad para la investigación y señaló que muchas universidades ya abandonaron vínculos considerados riesgosos durante los últimos años.

China, por su parte, rechazó la decisión. Un portavoz de la embajada china en Washington acusó a Estados Unidos de politizar los intercambios científicos, educativos y académicos y reclamó que abandone una "mentalidad de Guerra Fría".

La disputa expone una dimensión cada vez más relevante de la competencia entre Washington y Beijing: el control del conocimiento científico y de las tecnologías estratégicas. Las universidades estadounidenses deberán ahora demostrar antes de fin de mes que sus colaboraciones internacionales cumplen con los nuevos criterios de seguridad si quieren conservar su elegibilidad para futuros fondos de investigación del gobierno federal.