El economista cuestionó que los precios sigan por encima del 2% mensual y pidió al Gobierno que priorice el diagnóstico y la acción. Restó importancia a la polémica en el INDEC y desafió a oficialistas y opositores a explicar por qué la inflación no cede pese al dólar estable.
En la primera licitación de febrero, el Tesoro renovó casi el 124% de los vencimientos y absorbió más de $9 billones. Sin embargo, debió convalidar rendimientos cercanos al 40% en un contexto donde la demanda de pesos sigue débil, pese a la compra récord de dólares del Banco Central.
Mientras el Gobierno apura la reforma laboral en el Congreso, los mercados volvieron a mostrar señales de desconfianza. Los ADRs argentinos cayeron en Nueva York, los bonos en dólares operaron con mayoría de bajas y el riesgo país se sostuvo por encima de los 500 puntos básicos.
Luego del dato de inflación de enero, el ministro de Economía atribuyó la suba a un proceso de corrección de precios relativos y prometió una convergencia a “niveles internacionales”. El presidente replicó el mensaje en redes mientras crecen las dudas sobre la dinámica inflacionaria.
Los precios subieron 2,9% en el primes mes del año. De esta forma, se mantiene la tendencia al alza del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que inició en junio del año pasado.
Los mercados mostraron este martes un clima de cautela a la espera de la publicación del índice de inflación de enero. En ese marco, los ADRs argentinos profundizaron las bajas y llegaron a retrocesos de hasta 2,9%, mientras que los bonos soberanos lograron darse vuelta y operar con leves ganancias, especialmente en el tramo corto de la curva.
El tipo de cambio oficial volvió a caer y alcanzó su valor más bajo en casi tres meses, sostenido por una fuerte oferta de divisas y una política de intervención que el Gobierno presenta como estabilidad, pero que depende de un delicado equilibrio financiero.
Los títulos en dólares encadenaron su segunda suba consecutiva, aunque el alivio fue limitado. Las acciones volvieron a caer en la plaza local, los ADRs operaron sin rumbo claro en Wall Street y el riesgo país permaneció en niveles que reflejan la fragilidad financiera del esquema económico.
Mientras el Gobierno celebra una calma artificial, la brecha entre el tipo de cambio oficial y el techo de la banda cambiaria alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, en un contexto atravesado por dudas sobre la inflación, intervención del Banco Central y un clima político cada vez más tenso.
La inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue de 3,1% en enero, lo que implicó una aceleración respecto del 2,7% registrado en diciembre 2025. Con esta cifra, el aumento de precios en los últimos doce meses llegó al 31,7%.