
Pasó más de un mes de la finalización de la revisión del programa en curso, pero el staff técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) demora el envío al Directorio del organismo del reporte con las recomendaciones para su aprobación y, así, le congela al gobierno de Javier Milei el envío de un desembolso de USD 1.000 millones que necesita de forma urgente previsto en el programa.
Fue el 12 de febrero cuando una misión técnica del organismo cerró su tarea en Buenos Aires, volvió a EEUU y desde ese momento no hubo ninguna información adicional sobre la continuidad del proceso.
Los técnicos del organismo deben cerrar la revisión y elevar un reporte con el seguimiento del acuerdo, un trámite que no suele extenderse tanto tiempo. No hay información sobre cuándo el Directorio tratará el tema.
El mercado, no obstante, es optimista en cuanto a que la aprobación no debería enfrentar grandes obstáculos, fundamentalmente por el respaldo político que recibe el gobierno de Milei desde Estados Unidos con la administración de Donald Trump. La prolongación del proceso podría reflejar diferencias internas dentro del organismo que aún deben resolverse.
En ese contexto, uno de los puntos más sensibles es la acumulación de reservas internacionales. El FMI quiere avances y el Gobierno lanzó un plan a comienzos de enero para mejorar ese indicador, cosa que no afectó lógicamente las metas fijadas para diciembre de 2025, que no se cumplieron, lo que obligaría a otorgar una dispensa.
El otro punto que impacta en el prolongamiento en la toma de decisiones del FMI tiene que ver con el cepo al dólar y la eliminación que pretende el organismo de esa prohibición. Es que el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, repitió la intención del Gobierno de no hacer cambios en el esquema cambiario.