El detalle del informe elaborado por el INDEC, que esta semana se vió envuelto en la polémica por la renuncia de su extitular Marco Lavagna debido al aplazamiento por parte del Gobierno de la nueva forma para medir la inflación, marca que 10 de las 16 divisiones de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales.
El S&P Merval rebotó con fuerza en la jornada posterior al anuncio del acuerdo comercial con Estados Unidos y una acción del panel general llegó a trepar 18%. Los ADRs y los bonos en dólares acompañaron la suba en Wall Street, aunque el riesgo país se mantuvo por encima de los 500 puntos.
La cotización oficial profundizó su caída y quedó a más de 10% del techo de la banda cambiaria. Con una oferta de divisas sostenida, el Banco Central continuó comprando reservas pero desaceleró el ritmo para evitar un mayor atraso del tipo de cambio.
El Ejecutivo nacional firmó este jueves un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con los Estados Unidos, una decisión que fue presentada como un “avance” en la agenda internacional pero que vuelve a exponer la estrategia de subordinación geopolítica impulsada por la Casa Rosada desde el inicio de la gestión.
Con tasas reales positivas y el Banco Central como principal ancla, el tipo de cambio retrocede levemente mientras el mercado espera definiciones del Relevamiento de Expectativas del Mercado en un clima de relativa estabilidad.
La suba más fuerte del riesgo país en casi tres meses y un desplome generalizado de las acciones argentinas marcaron una jornada negra para los activos financieros, atravesada por ruidos políticos, desconfianza inversora y un clima global adverso.
En enero, la producción automotriz se hundió un 30% anual y un 20% respecto de diciembre. También cayeron las exportaciones. Fue el séptimo mes consecutivo de caída y el peor registro para un enero desde 2020. Mientras, Caputo culpó a Kicillof con una fake news.
Aunque el tipo de cambio oficial retomó la senda alcista tras la pausa de la jornada previa, el mercado cambiario continúa mostrando un escenario de relativa estabilidad, sostenido por las compras del Banco Central, una mayor oferta de divisas y tasas de interés que siguen funcionando como ancla.
El indicador que el Gobierno exhibe como termómetro de credibilidad perfora los 500 puntos básicos, pero la reacción bursátil vuelve a mostrar señales de desconfianza, con fuertes caídas de los ADRs y un Merval que no logra recuperarse tras la corrección previa.
La decisión del Gobierno de Javier Milei de cerrar la puerta al financiamiento internacional volvió a golpear de lleno a los activos argentinos. En Wall Street, las acciones y los bonos operaron en baja, mientras el riesgo país escaló hasta la zona de los 500 puntos básicos, una señal de desconfianza que volvió a encender alarmas en la City.