15.09.2026 / FINANZAS

El torniquete de Milei al crédito: el BCRA esterilizó casi todo lo que emitió para comprar reservas

Un informe del IERAL advirtió que el Banco Central retiró de circulación cerca del 80% de los pesos emitidos para comprar divisas y profundizó la falta de liquidez. El organismo alertó que las medidas anunciadas por el Gobierno para impulsar préstamos resultan “apenas paliativos”.




La política monetaria del Gobierno volvió a quedar bajo cuestionamiento por sus propias contradicciones. Mientras la administración de Javier Milei intenta mostrar una recuperación del crédito hipotecario, del financiamiento en dólares y de los préstamos para la compra de autos, el Banco Central mantuvo una fuerte política de absorción de pesos que redujo la liquidez disponible para familias y empresas.

Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), elaborado por el economista Jorge Vasconcelos, señaló “la contrariedad” de una estrategia que busca estimular el crédito mientras seca de pesos al sistema financiero. El trabajo sostuvo que las medidas impulsadas por el Ejecutivo implican un “reconocimiento del problema de la falta de crédito”, aunque las calificó como “apenas paliativos” frente a la iliquidez que atraviesa la economía desde abril de 2025.

Los datos muestran la magnitud del ajuste monetario. Entre enero y agosto, el Banco Central compró divisas y elevó sus reservas líquidas desde u$s15.000 millones hasta u$s26.000 millones. Sin embargo, según el IERAL, “de cada $100 emitidos para la compra de esas divisas en el mercado, solo 22 quedaron efectivamente circulando en la economía”. Es decir, casi ocho de cada diez pesos fueron posteriormente esterilizados.

El informe advirtió que “esa política provocó un notable sobreajuste monetario” y remarcó que “en los últimos 12 meses, la Base Monetaria aumentó apenas un 6,6% nominal frente a una inflación acumulada del 33,5% según el IPC.” La contracción quedó reflejada también en el M2 privado, que pasó del 7,9% del PBI en el segundo trimestre de 2025 al 6,6% en el tercer trimestre de 2026, mientras que la Base Monetaria cayó del 4,4% al 3,8% del producto.

El diagnóstico vuelve a poner en tensión uno de los objetivos que el Gobierno intenta instalar como motor de la actividad: la recuperación del crédito. Con una economía donde circulan menos pesos en términos reales, el margen para expandir el financiamiento se reduce y las iniciativas oficiales corren el riesgo de quedar limitadas a intervenciones parciales mientras continúa el apretón monetario.