El ministro Luis Caputo apeló a una de las consignas centrales del peronismo para justificar el nuevo programa de créditos hipotecarios que impulsa el Gobierno nacional. Durante la presentación, el ministro aseguró que facilitar el acceso a la vivienda “hace a la justicia social”, en una definición que contrasta con el discurso liberal que suele caracterizar a la administración de Javier Milei.
“Para este Gobierno, los créditos hipotecarios son una prioridad por diferentes razones. Una, porque hace a la justicia social”, afirmó Caputo. La frase no pasó inadvertida: la justicia social constituye una de las tres banderas históricas del justicialismo, junto con la independencia económica y la soberanía política.
El funcionario también sostuvo que “nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 o 40 años para ahorrar y poder comprarla”. Así, Caputo buscó presentar el acceso al crédito como una herramienta para ampliar las posibilidades de quienes cuentan con ingresos formales, aunque el programa se sostiene sobre un esquema de financiamiento ajustado por UVA.
La iniciativa contempla el uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES para mejorar el fondeo de los bancos. El Gobierno pondrá a disposición de las entidades unos $2 billones, equivalentes a aproximadamente US$1.500 millones, mediante depósitos a plazo fijo ajustados por UVA. A cambio, los bancos deberán ofrecer créditos hipotecarios con una tasa máxima de UVA más 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un límite de hasta 150.000 UVA.
La primera licitación se realizará la próxima semana mediante el sistema SIOPEL y contará con un monto inicial de $200.000 millones. Los préstamos estarán destinados exclusivamente a la compra de primera vivienda y el Banco Central deberá controlar que los fondos sean utilizados para ese objetivo. El dato que explica la apuesta oficial es que, durante abril de 2026, más del 95% de las nuevas altas hipotecarias fueron pactadas bajo la modalidad UVA.