La histórica planta de Fate en San Fernando anunció el cierre definitivo de sus puertas y dejó un saldo de 920 operarios despedidos. Tras conocer la decisión, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) exige la reapertura inmediata al advertir que la decisión empresaria, comunicada con un cartel en los portones, se produjo en medio de una oleada de neumáticos importados que ingresaron al país.
“Estamos dentro de la planta manifestándonos y reclamando la apertura de la empresa porque de golpe y de forma totalmente ilegal acaba de cerrar las puertas con un cartel una fábrica emblemática como FATE”, afirmó el secretario general del gremio, Alejandro Crespo,
quien además señaló que existía una cláusula de no despidos vigente hasta el 30 de junio.
La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, informó que cesa la actividad en su establecimiento industrial de Virreyes y que procederá a extinguir todos los contratos laborales, con el pago de las indemnizaciones correspondientes dentro de los plazos legales. En el comunicado, atribuyó la medida a “los cambios en las condiciones de mercado”.
El cierre impacta de lleno en el entramado productivo del conurbano bonaerense: más de 700 familias quedan afectadas de manera directa, según relataron los propios trabajadores, varios de los cuales se enteraron de la decisión cuando ya se dirigían a cumplir su turno habitual.
En su mensaje oficial, el directorio sostuvo que durante más de ocho décadas la firma construyó liderazgo industrial “basado en el empleo calificado, la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y un compromiso con la calidad”, y aseguró haber realizado “los mayores esfuerzos posibles para evitar” el desenlace, que afecta, al menos, a 700 familias.
Entre los factores que rodean la decisión aparecen el incremento de las importaciones, especialmente de origen chino, la caída de la actividad y los costos locales de producción, en un escenario atravesado por la reciente reforma laboral, que el gremio vincula con un endurecimiento de las condiciones para los trabajadores.
El conflicto permanece abierto, con operarios concentrados en las inmediaciones de la planta y una fuerte presencia policial, mientras el sindicato anticipa medidas de fuerza y reclama que se revierta una determinación que redefine el mapa de la industria del neumático en la Argentina.