El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, sostuvo este miércoles que el reclamo policial en esa provincia fue “justo y genuino”, y anunció un incremento salarial que ya fue efectivizado a través de un decreto.
“El reclamo fue atendido y quiero ser claro y específico: ningún policía de la provincia va a percibir menos de un sueldo inferior a 1.350.000 pesos. Cuando decimos ningún, decimos todos, incluyendo al personal técnico administrativo o al personal del 911”, resaltó en conferencia de prensa desde la Sede de Gobierno en Rosario.
El mandatario provincial explicó que "hoy el sueldo va entre 960 mil pesos y 1.002.000 pesos, pero con la incorporación al sueldo de la garantía de canasta básica y el aumento de la Tarjeta Alimentaria Policial (TAP), ningún policía que esté en funciones operativas va a ganar menos de 1.438.835 pesos".
Pero además, el gobernador destacó mayores incrementos para ciudades con mayor índice de delitos: "Si un policía hace una tarea operativa en Rosario, Santa Fe, Granadero Baigorria, Pérez o Santo Tomé, va a tener un plus de $500 mil más. Es decir, 1.935.500 pesos. Si maneja el vehículo policial, va a ganar $2.188.835. Y si esta en el comando radioeléctrico o guardia de Infantería, con el plus aparte, van a pasar de 2 millones a 2.334.535 pesos".
Pullaro reconoció la labor de las fuerzas de seguridad en la lucha contra la delincuencia. "Estamos profundamente agradecidos por el trabajo que se ha hecho en los últimos dos años y, casi, dos meses en la provincia de Santa Fe para reducir y derrumbar todos los índices de violencia que padecían y vivían los rosarinos", señaló.
El funcionario defendió su gestión en cuanto a las medidas y políticas de salud mental aplicadas para el personal de policía. "Siempre nosotros atendimos lo que entendíamos que tenía que ver con el bienestar policial", subrayó y sumó: "Hay 570 hombres y mujeres que ya están siendo atendidos por un gabinete psicológico, pero se dijo que no había inconvenientes para poder aumentar la cantidad de personal para atender al personal policial y penitenciario".
El conflicto en la Policía de Santa Fe se profundizó con el suicidio de al menos tres agentes en el último mes y medio. El disparador fue el caso del suboficial Oscar "Chimi" Valdez (32). El miércoles de la semana pasada, cuando estaba con licencia por "carpeta médica", le sacó el arma a una compañera y se disparó dentro de la Jefatura Regional II, la semana pasada.
Esa muerte provocó el primer piquete frente a la sede de la regional, que se repitió en los días siguientes. Hubo un anuncio de aumentos, pero no fue masivo.
Este lunes a la noche, personal de alta jerarquía desalojó a oficiales y familiares de la puerta de la Regional II, sobre la avenida Ovidio Lagos. Argumentaron que impedían la salida de móviles en el portón principal. Los familiares de los agentes indicaron que hasta el propio Jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, les tiró gas pimienta.
Tras una madrugada del martes a pura tensión, el Gobierno de Santa Fe anunció el pase a disponibilidad de veinte policías. Pero en lugar de disuadir la protesta, durante todo el martes llegaron más y más agentes a participar de la manifestación en Rosario.
En la noche del martes llegaron a un acuerdo, pero solo el texto escrito podía empezar a disuadir la protesta.