En el mercado de deuda, los títulos en dólares anotaron retrocesos encabezados por el Global 2046, que cayó 1,1%, mientras que el Global 2038 logró una suba marginal de 0,3%. En ese marco, el riesgo país se mantuvo estable en 507 puntos básicos. Operadores señalaron que las compras de reservas por parte del Banco Central fueron bien recibidas, aunque no alcanzaron para revertir el clima de cautela.
La atención estuvo puesta en el Congreso Nacional, donde se trató la versión final de la reforma laboral impulsada por el oficialismo. El proyecto incluyó 28 modificaciones respecto del dictamen original: se eliminó el artículo 190 que planteaba una rebaja en Ganancias a grandes empresas, se dio marcha atrás con la baja de contribuciones patronales a obras sociales y se mantuvieron por dos años los aportes solidarios a sindicatos y organizaciones patronales, con topes del 2% y 0,5%.
El dato de inflación de enero, que marcó un 2,9% mensual y se ubicó por encima de lo esperado por el mercado, también condicionó el humor financiero. Los productos estacionales subieron 5,7% y alimentos y bebidas avanzaron 4,7%, en un escenario que volvió a tensionar expectativas y márgenes empresariales.
En la renta variable, los ADRs mostraron mayoría de bajas en Wall Street, liderados por Telecom Argentina con un desplome del 9,2%, seguida por Edenor y Grupo Supervielle. En la plaza local, el S&P Merval retrocedió 1,6% y las acciones operaron con caídas generalizadas, reflejando que la estabilidad macro que pregona el oficialismo aún no logra disipar las dudas estructurales del mercado.