Dirigentes sindicales de distintos países de América y Europa manifestaron su rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei y llamaron a los trabajadores argentinos a resistir el miércoles frente al Congreso de la Nación durante el debate del proyecto. Los mensajes de advertencia hacen énfasis en el impacto que la iniciativa oficial tendría sobre los derechos laborales, así como en el avance de las políticas neoliberales impulsadas por las derechas a lo largo del globo.
El pronunciamiento reunió a múltiples representantes de sectores estratégicos como metalúrgicos, energía, minería, química, automotriz, textiles y telecomunicaciones nucleados bajo IndustriALL, un espacio global alternativo que representa a unos 50 millones de trabajadores de numerosos áreas en 130 países.
La puertorriqueña Jessica Ríos del sindicato estadounidense USW denunció que "desde Argentina hasta Estados Unidos, los gobiernos siguen abusando de su poder" en favor de "los grandes intereses corporativos". En la misma línea, la argentina Mariana Fernández miembro del UAW de la misma nación señaló que vienen "siguiendo con mucha preocupación lo que está pasando en Argentina", y denunció que “el gobierno de Milei insiste en la quita de derechos y el ajuste", para profundizar un "modelo que termina con más desigualdad, precarización y represión”.
El respaldo también llegó desde Europa. Ricard Juan Escrich, de CCOO de España, aseguró que
“la reforma laboral que quiere imponer Milei quiere condenar a los trabajadores/as a condiciones de vida del siglo XIX, contra los salarios, las pensiones, el derecho a huelga, la prolongación de la jornada laboral, la negociación colectiva y las vacaciones”, y remarcó que buscan "imponer unas condiciones de trabajo prácticamente de semiesclavitud”.
También al otro lado del charco pero bajo una situación similar a la argentina, desde la Confederación General del Trabajo de Bélgica Sébastien Dupanloup calificó la iniciativa como una “política antisocial que genera precariedad, inseguridad y la erosión de los derechos colectivos”, al tiempo que advirtió que se trata de una "ofensiva ideológica". "Su lucha resuena con fuerza en la nuestra”, se solidarizó el representante de la FGTB.
En América Latina el reclamo resonó con la misma fuerza. El sindicato SITIM de México manifestó su “solidaridad absoluta para con este atentado que se pretende a los derechos de negociación y sindicalización, y en "detrimento de los empleos”, mientras que el Sindicato de la Industria Eléctrica de El Salvador denunciaron que "las políticas neoliberales de Milei" buscan "arrebatar la conquistas históricas que han costado sangre sudor y lágrimas”.
A DÍAS DEL DEBATE EN EL SENADO
El pronunciamiento internacional se produce en la antesala del debate que el Senado prevé iniciar el miércoles 11 de febrero sobre la reforma laboral, jornada durante la cual la CGT, múltiples gremios y organizaciones se movilizarán frente al Congreso. En el Gobierno, sin embargo, se muestran confiados en lograr la aprobación.
El proyecto impulsado por el Ejecutivo propone cambios centrales, entre ellos,
la ampliación del período de prueba de tres a seis meses, la creación de un fondo de cese laboral como alternativa a la indemnización tradicional, mayores exigencias probatorias para acreditar la relación laboral y un rol clave de los sindicatos en la administración de los nuevos esquemas, puntos que generaron un amplio rechazo sindical tanto en el país como a nivel internacional.