05.02.2026 / MERCADO CAMBIARIO

Calma cambiaria sostenida: el dólar oficial afloja y se acerca al techo de la banda

Con tasas reales positivas y el Banco Central como principal ancla, el tipo de cambio retrocede levemente mientras el mercado espera definiciones del Relevamiento de Expectativas del Mercado en un clima de relativa estabilidad.





El dólar oficial retrocede este jueves y la distancia con el techo de la banda se aproxima al 9%, en una jornada marcada por la continuidad de la pax cambiaria. Más allá del movimiento puntual, el mercado sigue leyendo un escenario de calma relativa, con un tipo de cambio contenido y las tasas de interés cumpliendo un rol central para ordenar expectativas.

En el segmento mayorista, la divisa cae $1,5 y se ubica en $1.446, con lo que la primera semana de febrero cierra prácticamente sin cambios, luego de la suba del 1% registrada hacia el final de enero. La dinámica refuerza la señal de estabilidad que el Gobierno intenta sostener en el frente cambiario.

En el tramo minorista, el dólar promedia $1.417,04 para la compra y $1.467,30 para la venta, con una variación semanal marginal. En el Banco Nación, la cotización permanece en $1.465 para la venta, mientras que el dólar tarjeta se mantiene por encima de los $1.900. En paralelo, los dólares financieros muestran movimientos acotados y el blue se sostiene sin sobresaltos.


Todas las miradas se concentran ahora en la publicación del Relevamiento de Expectativas del Mercado que difunde el Banco Central de la República Argentina, clave para anticipar posibles ajustes en las previsiones de dólar, inflación y tasas. Por ahora, los contratos de dólar futuro reflejan un sendero controlado, con el mercado descontando un cierre de febrero en torno a los $1.472.

Del lado de las reservas, el Banco Central aprovecha la estacionalidad favorable y acelera las compras de divisas. Con adquisiciones netas por más de u$s1.100 millones en enero, el organismo refuerza su posición antes de la habitual caída de liquidez, en un contexto donde la estabilidad cambiaria se vuelve un activo político y económico central para el Gobierno.