El presidente Javier Milei negó públicamente que el Gobierno tenga previsto aceptar inmigrantes deportados desde Estados Unidos al replicar en redes sociales el posteo de Daniel Parisi, alias Gordo Dan, donde aseguró que las versiones sobre dicho acuerdo son falsas y advirtió sobre una supuesta operación política al afirmar que Argentina no recibirá deportados de terceros países.
La reacción del mandatario se dio luego de un artículo del New York Times que habló de conversaciones avanzadas entre Buenos Aires y Washington, versión que fue rechazada por el oficialismo a través de posteos de cuentas afines al Gobierno aunque sin precisiones por parte de Milei.
En paralelo, fuentes del Ejecutivo citadas por la Agencia Noticias Argentinas reconocieron que la posibilidad de un acuerdo de este tipo fue analizada pero considerada inviable por su elevado costo económico y político, en un contexto marcado por el ajuste fiscal y la falta de infraestructura para alojar personas deportadas.
Desde la Casa Rosada, en declaraciones a TN, admitieron incluso que existió una conversación concreta con la administración estadounidense, aunque aclararon que se resolvió no avanzar por la ausencia de consenso sobre aspectos clave como la ubicación de eventuales centros de detención y su encuadre dentro del sistema penitenciario.
El medio estadounidense sostuvo que el proyecto comenzó a delinearse a comienzos de 2026 y que involucró a funcionarios de la Cancillería argentina, en un escenario regional donde otros países, como El Salvador y Ecuador, ya avanzaron en acuerdos de cooperación migratoria con Washington bajo distintas modalidades.
Según el New York Times, el esquema contemplado implicaba que Argentina reciba personas detenidas tras cruzar de manera irregular la frontera norteamericana para luego facilitar su retorno a sus países de origen, una hipótesis que el Gobierno negó de forma categórica pese a las versiones cruzadas y a la falta de una desmentida institucional formal.