La reactivación de los focos ígneos en el Parque Nacional Los Alerces fue confirmada este fin de semana por brigadistas y bomberos voluntarios que operan en la zona cordillerana de Chubut, quienes advirtieron que el fuego volvió a avanzar sobre sectores ya trabajados y que las dotaciones resultan insuficientes frente a un escenario que se complejiza cada vez más.
Desde el terreno, equipos de Esquel y de otras localidades, junto con personal especializado y voluntarios, enfrentan una fase crítica del incendio marcada por un fenómeno de “quema en retroceso”, que provoca que las llamas regresen sobre áreas que habían quedado a salvo dentro del perímetro afectado y consuman vegetación que permanecía intacta.
La situación se agrava por las condiciones meteorológicas, ya que se prevé un incremento del viento a partir de la tarde, con ráfagas que superan los 50 kilómetros por hora, lo que no solo favorece la propagación del fuego sino que también limita la operatividad de los medios aéreos y eleva el riesgo para quienes combaten el incendio.
En este contexto, el avance del fuego obligó a las autoridades a disponer el corte total de la Ruta Provincial 71, entre la Ruta Nacional 40 y la localidad de Cholila, ante la escasa visibilidad por el humo y la necesidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad para la población y los equipos desplegados en la emergencia.
Frente a la persistencia de los incendios, que ya llevan más de 45 días activos, el gobierno de Chubut impulsó la intervención de la Administración de Parques Nacionales en el área protegida y la conformación de un comité transitorio para reforzar la respuesta operativa, mientras en el lugar los brigadistas advierten que “este sector había sido trabajado, pero nuevamente las llamas están arrasando contra la vegetación y el panorama no es para nada alentador”.