El senador del PRO Martín Goerling, quien quedó provisoriamente al frente de la comisión bicameral de Inteligencia, expresó reparos sobre el DNU que modificó la Ley de Inteligencia Nacional y amplió las facultades de la SIDE al advertir que aún no se conocen los protocolos de aplicación y que desde la fuerza amarilla siguen "esperando que muestren los protocolos de esa norma, porque de eso dependen varios aspectos”.
En clave ilustrativa, señaló que una de las objeciones tiene que ver con "el tema de las detenciones, que es lo que más ruido genera”. A eso, se suman al rechazo planteado por distintos bloques opositores, que buscan instalar el debate del decreto como una prioridad en el Congreso al considerar que no se verifican las condiciones de “necesidad y urgencia” exigidas para este tipo de medidas, postura que fue reforzada desde Unión por la Patria en reuniones con organizaciones sociales y de derechos humanos.
La comisión que está liderando Goerling se redujo a apenas cuatro integrantes tras la salida de Martín Lousteau, Leopoldo Moreau y Oscar Parrilli, un escenario que se profundizó luego de la publicación del DNU 941/2025 y que motivó reclamos para recomponer tanto ese cuerpo como la comisión de Trámite Legislativo.
En diálogo con El Destape, el senador también marcó distancia en lo referido a los aspectos técnicos de la bicameral, apelando a que debería estar operativa aun durante el receso parlamentario. "Es un decreto que se dictó durante el receso y no pudimos convocar a las autoridades de la SIDE para discutirlo", indicó, por lo cual señaló:
"Necesitamos reunirnos con la SIDE y que nos expliquen bien cómo es esta norma y cómo la van a aplicar”.
Mientras tanto, desde Unión por la Patria insistieron en que el decreto debe ser tratado por el Congreso y no mediante un DNU, luego de que el jefe del bloque, Germán Martínez, afirmara que “no hay necesidad y urgencia” y que “estos temas deben tratarse a partir de proyectos debatidos en profundidad”, tras el rechazo judicial a habilitar la feria para analizar los amparos presentados.
El cuestionamiento también se extendió al interbloque Unidos, donde el diputado socialista Esteban Paulón presentó un proyecto para derogar el decreto y promover su tratamiento en una sesión especial, un movimiento que tensionó el escenario parlamentario y encendió alertas en la Casa Rosada, donde ahora observan con mayor incertidumbre el futuro del DNU ante las dudas expresadas incluso por el PRO, el mayor aliado del oficialismo.