El ministro Diego Santilli se reunió este jueves en Entre Ríos con el gobernador Rogelio Frigerio, quien le manifestó su "apoyo contundente" a la reforma laboral. El encuentro ocurrió un día después de que el mandatario provincial denunciará un intento de espionaje en contra suyo luego de encontrar micrófonos y otros dispositivos tecnológicos en su despacho.
Tal como ocurrió con el Presupuesto 2026, el funcionario salió en busca de votos para la reforma laboral. Hasta el momento, en su nuevo tour, ya visitó Chubut, Chaco, Mendoza, San Juan, Salta y más recientemente Neuquén, obteniendo el visto bueno de la mayoría de esos mandatarios.
El encuentro con Frigerio se desarrolló en la mañana del jueves en Paraná. Se trató de la segunda vez que el funcionario visita la provincia luego de haber asumido el cargo.
Aunque se descontaba que el mandamás entrerriano apoyaría el proyecto de modernización laboral, dada su alianza electoral con La Libertad Avanza (LLA), él mismo se encargó de dejarlo claro en una conferencia de prensa posterior. "Te llevás un apoyo contundente a los proyectos de reformas, en este caso de modernización laboral", dijo.
Frigerio consideró que la iniciativa conllevará "inclusión de derechos a la mitad de los trabajadores que no los tienen", por lo que van "a seguir trabajando en conjunto esas reformas".
Por su parte, Santilli consideró como "muy importante" el apoyo tanto para el país como para los argentinos y el Presidente.
Más allá del respaldo, el ministro aclaró que el mandamás de Entre Ríos marcó reparos sobre algunos puntos específicos, que tendrán impacto en las provincias.
"Argentina tiene que crecer y generar trabajo. No generamos trabajo formal neto hace 15 años en la Argentina; 20 años que no creamos una pyme neta, fíjense el nivel de estancamiento que tenemos", remarcó.
En los hechos, Frigerio no gravita en el Senado, donde se iniciará el debate del proyecto, ya que no cuenta allí con legisladores propios. Entre Ríos fue una de las provincias que renovaron sus tres bancas en la Cámara alta el año pasado. Aunque la alianza entre el cacique y LLA ganó, los dos escaños por la mayoría quedaron en manos de Joaquín Benegas Lynch y Romina Almeida, dos dirigentes violetas.
De momento, el ministro del Interior consiguió respaldo explícito de los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza); Leandro Zdero (Chaco); Marcelo Orrego (San Juan); y Gustavo Sáenz (Salta). Más medidos, aunque con predisposición a dialogar, se mostraron el chubutense Ignacio Torres y el neuquino Rolando Figueroa.