20.01.2026 / BRECHAS ENTRE PROVINCIAS DE HASTA $100.000

El costo mensual de los alimentos ronda los $900 mil, con la Patagonia a la cabeza de las regiones más caras

Un relevamiento privado midió cuánto necesita una familia tipo para abastecerse de alimentos y bebidas en el país y detectó fuertes diferencias regionales, con valores más elevados en el sur y mayor presión relativa sobre los ingresos en el norte.





El informe conocido como El Changuito Federal generó alarmas al exponer que el gasto mensual en alimentos y bebidas para una familia tipo de cuatro integrantes se ubica cerca de los $900.000 y presenta marcadas disparidades según la provincia, con la Patagonia como la región más cara y un impacto desigual sobre el poder adquisitivo en función de los niveles salariales.

En ese sentido, el relevamiento estimó el costo de una compra mensual representativa del consumo de la clase media a partir de una canasta idéntica de productos de supermercado en todo el país, lo que permite aislar el efecto del costo de vida regional y comparar precios sin distorsiones por marcas o cantidades.

Los valores más elevados se registraron en el sur del país, donde Santa Cruz encabezó el ranking con un costo cercano a los $890.000, seguida por Chubut, Río Negro, Tierra del Fuego y Neuquén, mientras que en el extremo opuesto se ubicaron Formosa, el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, con diferencias que superan los $100.000 entre las provincias más caras y las más económicas.

Al analizar la evolución mensual, el relevamiento mostró subas significativas en varias jurisdicciones, con aumentos absolutos destacados en Misiones, San Juan y Santa Cruz, y variaciones porcentuales que en algunos casos superaron la inflación general de diciembre, lo que refuerza la idea de una dinámica de precios heterogénea entre regiones.



Dentro de la canasta, el rubro carnes fue el principal impulsor de las subas, con incrementos de dos dígitos en el asado en gran parte del país y alzas más pronunciadas en algunas provincias patagónicas, mientras que otros productos como galletitas de agua mostraron aumentos moderados y los huevos se mantuvieron mayormente estables, con excepciones puntuales.

El trabajo también advierte que precios más bajos no garantizan una mejor situación para los hogares, ya que en el NEA el costo de los alimentos representa una porción significativamente mayor de los ingresos por los salarios más reducidos, un desequilibrio que, según los analistas, refleja una brecha estructural persistente entre precios, ingresos y condiciones de vida en las distintas regiones del país.