Según el relevamiento, los hogares de ingresos medios registraron en diciembre de 2025 tarifas de electricidad un 275,3% más altas que en noviembre de 2023, medido en términos reales. El monto mensual que afrontan actualmente asciende a $50.697, una cifra que los ubica prácticamente al mismo nivel que los hogares de ingresos altos, que pagan $51.289 por idéntico consumo.
La diferencia entre ambos segmentos es de apenas $592, un dato que expone con claridad el corrimiento del peso del ajuste hacia la clase media. Mientras los hogares de ingresos medios absorbieron el mayor impacto, los sectores de mayores recursos fueron los menos afectados por los aumentos acumulados desde el cambio de esquema tarifario.
Entre los hogares de ingresos bajos también se verificó una suba significativa, del 113% en términos reales frente a noviembre de 2023. Sin embargo, el informe remarcó que el incremento fue sensiblemente menor al aplicado sobre la clase media. En contraste, en los hogares de ingresos altos las tarifas de luz aumentaron apenas un 21,9% en el mismo período.
El documento también alertó sobre el impacto del próximo cambio tarifario previsto para 2026, que eliminará la segmentación N1, N2 y N3 para pasar a un esquema de hogares con y sin subsidio. De acuerdo al análisis, esta modificación golpeará con mayor fuerza a los hogares de ingresos bajos, profundizando un esquema regresivo que ya muestra fuertes desequilibrios en la distribución del esfuerzo tarifario.