En mayo de 2017, Carlos Pascual Tula se encontró en un debate televisivo con Diego Brancatelli en el programa "Intratables", conducido por Santiago del Moro. Tula, un militante peronista, fue invitado al programa después de participar en un acto en el estadio del club Ferrocarril Oeste, organizado por las 62 Organizaciones peronistas y el Partido FE liderado por Gerónimo Momo Venegas, jefe de UATRE.
Brancatelli planteó directamente a Tula su postura respecto a Mauricio Macri, preguntándole qué significaba el presidente en su vida, especialmente después de haber participado en el acto del Día del Trabajador en apoyo a Macri. Tula respondió mencionando su lealtad al Momo Venegas y su historia como seguidor del líder sindical Lorenzo Miguel. Sin embargo, enfatizó que no estaba necesariamente respaldando a Macri, sino que su lealtad era al peronismo y a las tradiciones del movimiento, como cantar la marcha de Hugo del Carril en el acto.
Tula respondió con ironía, sugiriendo que la situación haría que hasta el propio Juan Domingo Perón, líder histórico del peronismo, se "volviera a morir". A pesar de la tensión, Tula evitó expresar claramente su opinión sobre Macri, centrándose en su identidad como peronista y en la importancia de la tradición del movimiento.
Lamentablemente, el fútbol argentino y el peronismo han perdido a uno de sus seguidores más emblemáticos: Carlos Pascual Tula falleció recientemente a los 83 años después de una internación en el Sanatorio de la Trinidad Mitre debido a una enfermedad terminal. A pesar de su delicado estado de salud, Tula estuvo presente en las tribunas durante el Mundial de Qatar, donde la Selección Argentina se consagró campeona, siendo este su decimotercer título mundial presenciado. Además, tuvo el honor de recibir el premio The Best a la mejor hinchada en el año 2023.
La historia de Tula se remonta a la década de 1970, cuando se le vio por primera vez en las tribunas alentando a Rosario Central. A lo largo de más de cuatro décadas, se convirtió en un fiel seguidor del seleccionado nacional argentino, acompañándolo en sus distintas competiciones y logros. Su pasión por el fútbol y su compromiso con el peronismo lo convirtieron en una figura muy querida y respetada dentro de ambas comunidades. Su legado perdurará en la memoria de quienes lo conocieron y compartieron su amor por el deporte y la política.
El hombre del legendario bombo comenzó a ganar notoriedad en 1971, debido a su estrecha relación con Juan Domingo Perón, quien le obsequió el instrumento que se convertiría en su emblema. La primera vez que el bombo tuvo una aparición pública fue durante el Mundial de Alemania en 1974.
Durante Qatar 2022, se observaba que su salud estaba visiblemente deteriorada. En ese momento, se le vio desplazarse por las calles de Medio Oriente en una silla de ruedas, apoyándose en un bastón y acompañado por Yuri, un amigo ruso que conoció durante el Mundial de 2018.
A pesar de sus dificultades físicas, su pasión por el fútbol y su compromiso con la Selección Argentina nunca menguaron, demostrando una dedicación inquebrantable a lo largo de los años.