Por iniciativa del ministro Federico Sturzenegger, el oficialismo intenta derogar de un plumazo la Ley 25.542 y modificar, además, aspectos de la Ley 25.446 de Fomento del Libro y la Lectura. El experimento de la desregulación ya demostró sus resultados negativos en el mundo. Desde la Cámara Argentina del Libro (CAL) expresaron su rechazo a la embestida gubernamental.