El flamante ministro del Interior había perdido el Renaper y Migraciones por decreto, pero el Ejecutivo revirtió la decisión horas después tras el impacto mediático y los cruces entre funcionarios. En el oficialismo apuntan al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la ministra Bullrich y el asesor Santiago Caputo.
La obra había sido paralizada por el Gobierno nacional y se concluyó a partir del trabajo conjunto entre la Provincia y el municipio de Florencio Varela. “La rehabilitación, así como la salud mental y los cuidados, no pueden quedar en manos de un mercado que solo garantiza la salud de quienes tienen mayor poder adquisitivo”, expresó el Gobernador.
Se trata de José Luis Vila, encargado de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete de Ministros. Lo cierto es que Adorni adoptó la decisión de reemplazar a los funcionarios que responden políticamente a su antecesor, Guillermo Francos.
Tras ser elegida senadora nacional por la Ciudad de Buenos Aires, la ministra de Seguridad dejará su cargo y dejará al frente de la cartera a su actual secretaria, Alejandra Monteoliva, una funcionaria con perfil técnico y amplia trayectoria en gestión pública y seguridad.
Si bien la ley 6770 se votó en diciembre del año pasado en la Legislatura porteña, recién ahora se pudo poner en práctica, ya que se logró resolver las cuestiones técnicas necesarias para vincular la tarjeta SUBE de cada uno de los usuarios.
La decisión fue acordada durante la Asamblea Nº 147 del Consejo Federal de Educación, donde las 24 jurisdicciones decidieron mantener las 760 horas reloj en primaria y 900 en secundaria.
La nueva resolución del Ente Regulador cambia el sistema de medición y facturación eléctrica. La medida, que busca adecuar los pagos al consumo real, generará una carga adicional para los usuarios y aliviará las cuentas de Edenor y Edesur.
La medida elimina la obligación de informar y pedir autorización al Estado para modificar los aranceles. El argumento es el habitual: “adaptar” los precios a las condiciones del mercado.
El funcionario del Tesoro estadounidense confirmó que la Argentina activó un primer tramo del acuerdo de monedas por US$ 20.000 millones. Los fondos se habrían utilizado para pagar al FMI y devolver dólares por intervenciones cambiarias.
Este espacio no quiere adelantarse a sentar posiciones tajantes y prefiere impulsar el “diáologo”.