14.09.2026 / CONFLICTO

Tensión por Malvinas: Reino Unido renovará los cuatro aviones de combate desplegados en las islas

Londres confirmó que a fines de 2027 reemplazará las cuatro aeronaves que actualmente utiliza para la defensa del archipiélago por otras de una versión más moderna, en medio de la creciente tensión diplomática con la Argentina.





El ministro de Estado británico para la Preparación de la Defensa y la Industria, Luke Pollard, confirmó que Reino Unido reemplazará los cuatro aviones de combate desplegados en las Islas Malvinas por otras aeronaves de una versión más moderna, durante la rotación prevista para fines de noviembre y comienzos de diciembre de 2027. 

Los aviones que serán retirados pertenecen a la primera serie de los Typhoon y forman parte del 1435 Flight de la Real Fuerza Aérea británica, destinado a la defensa del archipiélago. En su lugar llegarán cuatro unidades de la Tranche 2, una versión más avanzada que ya integra la flota británica y que cuenta con mejoras en el radar y los sistemas de armamento.

Pollard detalló que los nuevos aviones serán trasladados desde la flota existente y no construidos específicamente para su despliegue en las islas. Una vez que las cuatro aeronaves actuales regresen al Reino Unido, serán retiradas del registro de la Autoridad de Aviación Militar y comenzará su proceso de baja y desguace. Los F-35 Lightning, en tanto, continuarán disponibles para operaciones globales según las prioridades del Ministerio de Defensa.

La tensión entre Argentina y Reino Unido

El recambio militar se conoció en plena escalada diplomática por la soberanía de las Islas Malvinas, luego de que el Gobierno nacional impulsara sanciones contra empresas petroleras vinculadas a la explotación de recursos en el archipiélago y anunciara la construcción de una base naval en Tierra del Fuego. 

A ese escenario se sumaron las declaraciones más recientes de Donald Trump, quien advirtió que un eventual conflicto entre Argentina y Reino Unido por las Malvinas sería “un desastre potencial” y sostuvo que podría intervenir si alguno de los dos países solicitara su ayuda.

Además, a fines de agosto había planteado la posibilidad de revisar el histórico respaldo de Washington a la posición británica sobre la soberanía del archipiélago, en un giro que agregó presión a una disputa que volvió a ocupar un lugar central en la agenda internacional.