07.09.2026 / COMPROMETIDO

¿Sanciones para Elon Musk? Las nuevas medidas de Milei podrían alcanzar a Starlink por operar en Malvinas

El Gobierno endureció su política sobre las Islas Malvinas y amplió el círculo de empresas que pueden quedar sancionadas. Starlink, el servicio de internet satelital de Elon Musk, ya opera en las islas y podría entrar en esa lista.





Los anuncios del Gobierno nacional respecto a las Islas Malvinas ubican en una delicada situación a Starlink, el servicio de internet satelital propiedad de Elon Musk. El presidente Javier Milei anunció el pasado jueves sanciones más severas para las empresas que operen sin autorización argentina en la zona, sin embargo, no se queda únicamente en las compañías hidrocarburíferas que exploten la Plataforma Continental, sino que también alcanza a aquellas que les presten servicios logísticos, técnicos, financieros o de consultoría para desarrollar esas actividades.

De esa forma, la letra chica de los anuncios y del Decreto 868/2026 pone en juego el vínculo entre Musk y Milei, uno que se viene nutriendo desde 2024 y que se refuerza por la admiración que ambos comparten por Donald Trump. Es precisamente hoy que el Presidente recibe en Casa Rosada a representantes de Tesla para avanzar en inversiones ligadas al litio, la movilidad eléctrica y los centros de datos.

Respecto a las nuevas sanciones, la Casa Rosada ya dio una primera señal de cómo piensa aplicar la medida. El jueves pasado confirmó el inicio de procedimientos sancionatorios contra 45 personas físicas y jurídicas por actividades vinculadas a la exploración y explotación de hidrocarburos en las islas, e insistió en que las investigaciones no se limitan a las petroleras: también incluyen a sus accionistas y a las empresas que les prestan servicios. El decreto habilita procedimientos más rápidos, pone a la Cancillería como autoridad de aplicación y prevé inhabilitaciones de entre cinco y veinte años.

Desde 2025, Starlink cuenta con habilitación para funcionar en Malvinas, bajo licencia del regulador de telecomunicaciones de las islas -que depende de la administración isleña bajo soberanía británica-. Su presencia adquiere relevancia al contemplar el proyecto Sea Lion, la explotación petrolera offshore de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration contra la que apuntó Milei, puesto que una operación de esa escala necesita comunicaciones permanentes para sostener pozos submarinos, infraestructura marítima y el movimiento constante de personal.

Todavía no hay información pública que confirme que Navitas, Rockhopper o alguno de sus contratistas haya contratado puntualmente a Starlink para el desarrollo de Sea Lion. De conocerse que la empresa de Musk sólo provee internet a residentes o comercios de las islas, quedaría fuera del esquema sancionatorio; de lo contrario,sería alcanzado por la nueva normativa del Gobierno. 

Cabe recordar la relación de gran cercanía entre Milei y Musk permitió que Starlink pudiera expandirse en la Argentina después de que el propio Gobierno desregulara los servicios de internet satelital. Si el criterio oficial es perseguir a toda la cadena de proveedores que hace posible una explotación no autorizada, ninguna empresa debería quedar sujeta al vínculo que tenga con el propio Presidente, por lo que la situación de la compañía genera gran expectativa.