Nadia Beller, la damnificada por los disparos que recibió de parte de dos hombres por presunta orden del consultor político
Fernando Cerimedo, anunció que pidió ampliar su declaración, con información que, según detalló, expondría más a este último así como hechos de corrupción en Bolivia y Argentina. Sobre esto, ya había adelantado que Cerimedo le confirmó la implicación de Karina y Javier Milei en el escándalo por la exAgencia de Discapacidad (ANDIS).
“Sí, es cierto que pedí volver a declarar”, confirmó la abogada, quien explicó que primero espera que avance la investigación por el intento de femicidio. En esa línea, agregó que espera que la causa por tentativa de femicidio avance. "Después, claro, colaboraré con la justicia de Bolivia y de Argentina sobre lo que hacía Cerimedo”, sostuvo Beller, quien permanece en recuperación tras el ataque.
En ese snetido, la mujer señaló que cuenta con información almacenada en un segundo teléfono y que busca aportar elementos surgidos de conversaciones y registros que podrían resultar relevantes para la investigación.
Entre los elementos que Beller pretende incorporar a la causa aparecen conversaciones mantenidas con Cerimedo antes del ataque y otros intercambios que, según su versión, podrían aportar información sobre cómo fue convocada al encuentro que terminó en la balacera. En uno de esos mensajes, el consultor le indicó que saliera a la puerta del hotel porque estaban llegando los supuestos denunciantes, pero quienes aparecieron fueron los atacantes.
La abogada también aseguró que quiere aportar información sobre posibles negocios y actividades de Cerimedo en Bolivia y Argentina, aunque insistió en que primero busca que se esclarezca el intento de asesinato. “Voy a hablar, quiero declarar, pero primero tenemos que encontrar a los que quisieron matarme”, sentenció Beller.
La causa judicial
En paralelo, la Justicia de Bolivia dictó 120 días de prisión preventiva para Roger Aguilera Céspedes, de 41 años, y Paola Andrea Vargas Arizpe, de 39, ambos acusados por tentativa de asesinato y trasladados al penal de Palmasola,
donde también se encuentra detenido Fernando Cerimedo. Según la Fiscalía, Aguilera habría proporcionado el arma utilizada en el ataque, mientras que Vargas habría participado en su resguardo.
La acusación se apoya en distintos elementos reunidos durante la investigación, entre ellos el rastreo de la motocicleta utilizada por los atacantes y el seguimiento de los vínculos de los detenidos con Aldúbar Henry Silva Peña, alias “Juancho”, señalado como uno de los presuntos autores materiales y actualmente prófugo. Los fiscales también secuestraron una segunda arma, aunque aclararon que no sería la utilizada contra la abogada.
La reconstrucción de la Fiscalía sostiene que la moto no había sido robada, sino prestada por un hombre identificado como Edson Vega Justiniano, alias “Don Fiti”, y que posteriormente fue trasladada para cambiarle el color. Un testigo aseguró además que antes del ataque los involucrados habían buscado un uniforme y una caja de delivery, elementos compatibles con la vestimenta utilizada para acercarse a Beller.