El proyecto impulsado por el Gobierno entra en una instancia decisiva después de conseguir dictamen con 42 firmas sobre 73 diputados presentes. La Libertad Avanza logró reunir el respaldo del PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas, y ahora apuesta a trasladar esa mayoría al recinto para obtener la media sanción.
Uno de los puntos que promete generar mayor discusión es el nuevo mecanismo para remover al presidente y a los integrantes del directorio del Banco Central. La iniciativa también busca establecer restricciones permanentes a las herramientas de financiamiento monetario del Estado y consolidar la independencia de la entidad como una regla que continúe más allá del actual gobierno.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma permitirá evitar los desequilibrios que, según su diagnóstico, llevaron a períodos de alta inflación e inestabilidad cambiaria. El jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, afirmó que existen "muchas expectativas de que salga con el acompañamiento de la mayoría de los bloques" y cuestionó a quienes se oponen al proyecto.
El debate también expone una disputa sobre el rol que debe cumplir el Banco Central en la economía argentina. El radical Lisandro Nieri, uno de los diputados que acompaña la iniciativa, consideró necesaria una reforma "para no volver en el futuro a cometer los gravísimos errores del pasado, que nos han derivado en más inflación e inestabilidad de la moneda, con todo lo que eso significa". El oficialismo buscará ahora convertir el respaldo obtenido en comisión en los votos necesarios para avanzar en Diputados.