22.08.2026 / DEFENSA · SEGURIDAD

India y Taiwán preparan a civiles ante las nuevas guerras

India anunció la creación de una amplia fuerza voluntaria de defensa civil para proteger infraestructura crítica frente a las amenazas de las guerras modernas. Taiwán, en tanto, incorporó a la población a ejercicios que simularon ataques contra las comunicaciones y redujo deliberadamente la velocidad de internet móvil.



El primer ministro de India, Narendra Modi, anunció la creación de una nueva fuerza voluntaria de defensa civil destinada a preparar al país frente a amenazas que ya no se limitan a los campos de batalla tradicionales. El plan apunta a proteger a una población de más de 1.400 millones de personas y reforzar la capacidad de respuesta ante posibles ataques contra infraestructura crítica.

Durante su discurso por el Día de la Independencia, Modi sostuvo que el sistema actual de defensa civil indio quedó desactualizado frente a las características de los conflictos contemporáneos. Entre los posibles objetivos mencionó refinerías, fábricas, sistemas bancarios y centros de datos, infraestructuras que pueden encontrarse a cientos o miles de kilómetros de una frontera.

La iniciativa refleja un cambio que comienza a extenderse entre distintos gobiernos: la preparación para una guerra ya no puede quedar exclusivamente en manos de las Fuerzas Armadas. Los ataques cibernéticos, las operaciones contra las comunicaciones y la energía y las campañas de desinformación pueden afectar directamente la vida cotidiana de millones de civiles.

"Hoy las guerras no están limitadas a las fronteras", planteó Modi al presentar el proyecto. La propuesta contempla desarrollar una fuerza de voluntarios preparada para responder tanto ante amenazas de seguridad como frente a grandes emergencias.

Taiwán ensaya cómo vivir con internet limitado

Taiwán avanzó en una dirección similar durante sus ejercicios militares Han Kuang, diseñados para ensayar la respuesta de la isla ante un eventual ataque de China.

Por primera vez, las autoridades redujeron deliberadamente la velocidad de las redes móviles durante los ejercicios de resiliencia urbana. La prueba se realizó durante 30 minutos en distintas zonas del centro y norte de la isla y buscó reproducir las dificultades de comunicación que podrían producirse durante un conflicto o una emergencia de gran escala.

El ejercicio involucró a 14 ciudades y condados. Mientras las conexiones móviles fueron restringidas, las redes fijas continuaron funcionando y las llamadas telefónicas y los mensajes de texto permanecieron disponibles. El objetivo era que la población experimentara de manera directa qué servicios podrían dejar de funcionar o volverse extremadamente lentos durante una crisis.

La experiencia forma parte de una integración cada vez mayor entre los ejercicios militares y la preparación de la población civil taiwanesa. Además de las comunicaciones, los simulacros incluyeron evacuaciones, operaciones médicas subterráneas, coordinación del transporte y distribución de suministros.

La estrategia recoge además algunas de las lecciones de la guerra en Ucrania, donde las comunicaciones, la infraestructura energética y otros servicios esenciales se convirtieron en objetivos recurrentes desde la invasión rusa a gran escala iniciada en 2022.

La defensa de "toda la sociedad"

India y Taiwán forman parte de una tendencia más amplia que busca extender la preparación para los conflictos más allá de los ejércitos profesionales.

El concepto recibe distintos nombres según el país. Suecia habla de "defensa total"; Finlandia desarrolló su modelo de "seguridad integral"; y Taiwán utiliza la idea de "resiliencia de defensa de toda la sociedad". Pese a las diferencias, el principio es similar: una sociedad debe ser capaz de seguir funcionando incluso cuando parte de su infraestructura queda fuera de servicio.

Esto implica preparar a la población para escenarios que van desde cortes prolongados de electricidad o internet hasta evacuaciones, saturación de hospitales, interrupciones del sistema financiero, ataques cibernéticos o campañas destinadas a difundir información falsa.

En Taiwán, esta concepción quedó especialmente visible durante los ejercicios de agosto. El presidente Lai Ching-te supervisó preparativos de emergencia que incluyeron instalaciones hospitalarias subterráneas y puntos para distribuir suministros, mientras la Marina y la Guardia Costera realizaron por primera vez un ejercicio conjunto para responder a un eventual bloqueo marítimo.

La hipótesis que empieza a ganar terreno es que las guerras contemporáneas pueden comenzar mucho antes de que un ejército enemigo cruce una frontera. Un ataque contra servidores, redes eléctricas, sistemas bancarios, cables submarinos o telecomunicaciones puede alterar la vida de millones de personas sin necesidad de una ofensiva terrestre convencional.

Las iniciativas de India y Taiwán muestran así una transformación en la planificación de la defensa: junto con fortalecer a los militares, los gobiernos buscan aumentar la capacidad de sus sociedades para absorber un ataque, mantener servicios esenciales y continuar funcionando durante una crisis.