
Un parte de la Clínica de las Américas, firmado por el médico Paul Cardozo Gil, confirmó que Nadia Beller recibió disparos que le causaron múltiples lesiones y fue sometida a una intervención de emergencia para retirar los proyectiles. Según el documento, sufrió heridas múltiples por proyectiles de arma de fuego que le provocaron lesiones en el tórax, el brazo derecho, el cuello y el hombro izquierdo, y debió colocarse una placa. Por la gravedad de la fractura en el brazo, se realizó una reducción de urgencia con la colocación de una placa grande y clavos provisionales.
El parte también estableció que Beller, de 33 años, fue evaluada de forma multidisciplinaria por los servicios de Ginecología, Cirugía de Tórax y Traumatología, y que cursa un embarazo de entre cuatro y seis semanas. La clínica prevé darle el alta médica en un plazo de entre 24 y 48 horas.
El documento contradice la versión de "autoatentado" que la defensa de Fernando Cerimedo había planteado horas antes. La abogada del asesor, Margarita Arce, había señalado a medios locales que existían inconsistencias entre el relato de Beller y lo registrado en la ambulancia, y sostuvo que "ella no tiene absolutamente ninguna prueba, son los dichos".
El ataque y la acusación
Beller fue atacada el lunes por la noche en la puerta de un hotel de Santa Cruz de la Sierra por dos sicarios vestidos como repartidores de comida, que dispararon contra ella, le robaron el celular y la cartera y luego huyeron. Hasta el momento, la Policía no tiene rastros de los atacantes.
Desde la ambulancia, Beller acusó a Fernando Cerimedo -consultor argentino, exasesor de Javier Milei y actual asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz- de haber ordenado el ataque para silenciarla y evitar la filtración de presuntos hechos de corrupción que salpicarían incluso a la familia del mandatario boliviano.
Esa denuncia derivó en la detención de Cerimedo la madrugada del martes en el aeropuerto de Viru Viru, cuando se disponía a viajar a Buenos Aires. El asesor permanece aprehendido en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) e imputado por tentativa de feminicidio, además de enfrentar una investigación de oficio por presunto enriquecimiento ilícito.
La reacción de Milei
Mientras avanza la causa judicial en Bolivia, el caso escaló al plano político en la Argentina. El presidente Javier Milei utilizó su cuenta de X para amplificar una serie de mensajes de la diputada nacional Lilia Lemoine, que ponían en duda la veracidad del ataque. "Me muero de risa", escribió Lemoine en uno de los posteos retuiteados por el mandatario, y en otro sostuvo que el "método" detrás del caso combinaría una supuesta víctima, una cámara y una acusación contra alguien del entorno presidencial.
A esas publicaciones se sumaron otros mensajes que circularon en X poniendo en duda el relato médico y fueron compartidos por Milei desde su cuenta oficial. Uno de ellos del usuario @Gianferreyra_ , que escribió, junto a una imagen de Beller internada: "Te disparan 3 veces por la espalda pero te aparecen 4 heridas en el pecho y MILAGROSAMENTE a las 6 horas ya estás en condiciones para hablar y dar entrevistas OPERETA DE ACÁ A LA CHINA".
Por su parte, entre otros, Milei también compartió al usuario @pablo_ripoll, que se presenta con 34 años de trayectoria como médico intensivista, quien planteó de manera condicional que si se confirmaban cuatro impactos de arma de fuego en cuello y tronco un día antes de que Beller diera entrevistas, pondría en duda su propia carrera profesional.
El contexto político
Cerimedo es descripto como estratega digital clave del armado libertario y fundador de La Derecha Diario. En Bolivia, la acusación de Beller -quien afirmó que "aquí no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo"- impulsó a un sector de la oposición legislativa a plantear la conformación de una comisión para investigar la injerencia del consultor argentino en la gestión estatal y en hechos de seguridad interna.
perfil
El Gobierno boliviano, por su parte, garantizó una investigación imparcial, ofreció seguridad policial a Beller y minimizó la influencia política de Cerimedo, aunque el vocero presidencial José Luis Gálvez admitió que las acusaciones de corrupción "tendrán que ser investigadas por la justicia".
El caso queda así atravesado por dos planos: el judicial, donde el informe médico contradice la hipótesis de autoatentado impulsada por la defensa de Cerimedo, y el político, donde la principal figura del Gobierno argentino eligió amplificar los cuestionamientos al relato de la víctima antes de que avance la investigación.