20.07.2026 / Economía

Con Milei, la conexión es un lujo: la conectividad se come el 30% de un salario mínimo

Así lo confirma el último Índice de Acceso a la Conectividad (IAC) elaborado por el Centro de Estudios de Prospectiva y Coyuntura (CEPyCO), que midió que una familia tipo necesitó $108.033 en junio para pagar internet y telefonía móvil, mientras que la canasta individual se ubicó en $52.807.





El acceso a un celular e internet dejó de ser un derecho garantizado para convertirse en un privilegio. Así lo confirma el último Índice de Acceso a la Conectividad (IAC) elaborado por el Centro de Estudios de Prospectiva y Coyuntura (CEPyCO), que midió que una familia tipo necesitó $108.033 en junio para pagar internet y telefonía móvil, mientras que la canasta individual se ubicó en $52.807. 

De esta manera, el gasto familiar en conectividad equivale al 29,4% del Salario Mínimo, Vital y Móvil, y el individual al 14,4%. Una cifra que expone, una vez más, cómo el ajuste licuó el poder adquisitivo de los sectores populares mientras los servicios esenciales no dejan de encarecerse.

La comparación regional no deja lugar a dudas sobre el rumbo elegido. Argentina tiene la tarifa de telefonía móvil más cara de Sudamérica, a 39,33 dólares, muy por encima de Brasil (11,5), Uruguay (12,6), Paraguay (14) y Chile (15,5). Facundo Juarez Ritterband, integrante del CEPyCO, fue contundente al respecto: remarcó que el promedio regional apenas supera los 15 dólares y que el país lo duplica sin dificultad. 

Mientras las familias argentinas destinan una porción cada vez mayor de sus ingresos a sostener la conectividad —a lo que se suman $53.296 extra si se quiere acceder a streaming, música o almacenamiento en la nube—, el propio Estado avaló la megaconcentración del mercado. La aprobación de la fusión del conglomerado de telecomunicaciones más grande de la región dejará a un solo grupo empresarial controlando más del 60% de la telefonía móvil, más del 69% de la fija y más del 80% de internet fijo en todo el país. Una decisión que compromete la competencia del sector y, con ella, cualquier posibilidad de que los precios bajen.

Los números del semestre confirman la tendencia: el IAC familiar acumuló una suba del 10,6% en los primeros seis meses del año, y la comparación interanual arroja un salto del 21,8% en la canasta familiar frente al 7,6% de la individual. Aunque el informe reconoce cierta estabilización puntual en algunos planes de internet hogareño durante el segundo trimestre, la foto de fondo es la de un servicio cada vez más inaccesible para los bolsillos, en el marco de un mercado cada vez más concentrado.

En paralelo a estos datos, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), el organismo encargado de controlar el mercado y el espacio radioeléctrico, salió de la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología —bajo la influencia del ministro Luis "Toto" Caputo— para pasar a la Jefatura de Gabinete, a cargo de Diego Santilli, a pedido expreso de Karina Milei. 

Entre el ajuste sobre los ingresos populares y el guiño a la concentración empresarial, el informe del CEPyCO deja una conclusión difícil de esquivar: garantizar el derecho a la conectividad en pleno siglo XXI se volvió, bajo la gestión libertaria, una hazaña cada vez más cuesta arriba para las familias trabajadoras.