02.07.2026 / EMPRESARIOS Y GOBIERNO

Paolo Rocca y Milei: del apoyo electoral al choque por la apertura

El Grupo Techint aportó fondos para la campaña de Javier Milei en el ballotage de 2023 y respaldó sus primeras reformas. Sin embargo, la apertura de importaciones, la disputa por una licitación millonaria y los cuestionamientos a la política industrial terminaron deteriorando la relación entre Paolo Rocca y el Gobierno.



El Grupo Techint fue uno de los principales respaldos empresariales que tuvo Javier Milei durante su llegada al poder. La compañía de Paolo Rocca aportó fondos para la campaña del ballotage de 2023, acompañó públicamente las primeras reformas económicas y colocó hombres de confianza en áreas estratégicas del gobierno. Sin embargo, las diferencias por la apertura de importaciones y una disputa por una licitación vinculada al proyecto de GNL terminaron deteriorando una relación que parecía consolidada.

Del aporte de campaña al respaldo público

En las elecciones de 2023, el Grupo Techint pasó de aportar fondos a la campaña de Patricia Bullrich a la de Javier Milei para el ballotage. Fue a través de la empresa Inurban Inversiones Urbanas Nuevo Milenio, la constructora del holding de Techint, que aportó 20 millones.

De acuerdo a información que publicó el periodista Leandro Renou, parte de ese giro se debió al acuerdo de Javier Milei con Mauricio Macri, quien luego de las elecciones generales de octubre le brindó su apoyo a Milei para el ballotage. Detrás de ese acuerdo vino también el respaldo de Rocca. Según Renou, Rocca fue uno de los encargados de que la Unión Industrial Argentina no realizara críticas públicas al por entonces candidato Milei.

El respaldo de Paolo Rocca a la nueva gestión no se hizo esperar. En el Seminario ProPymes de diciembre de 2023, Rocca sostuvo que compartía el discurso de asunción de Javier Milei: “lo que encontramos es una situación absolutamente insostenible en todos estos aspectos: los aspectos estructurales, pero también en los mercados de cambio y el qué hacer en la actividad económica, las restricciones económicas y aumento del peso del estado". Junto al flamante ministro del Interior, Guillermo Francos, sostuvo que Argentina se enfrentaba a un cambio estructural: “un reset de la Argentina que va a abarcar a todos los sectores del país”.

Los hombres de Techint en el Gobierno

A partir de entonces, el Grupo Techint colocó a hombres fuertes en la estructura de gobierno. Poco antes de asumir, Milei anunció que el presidente de YPF sería Horacio Marín, director de Exploración y Producción de Tecpetrol, la compañía de hidrocarburos del Grupo y uno de los hombres de confianza de Rocca.

En marzo de 2024, Julio Cordero, hasta entonces abogado laboralista de Techint, asumió como Secretario de Trabajo. Había sido, de acuerdo a declaraciones de la CGT, uno de los encargados de la redacción del capítulo de la reforma laboral que se incluyó en el polémico DNU 70/23.

La reforma laboral y las primeras diferencias

La cuestión laboral es uno de los ejes centrales del apoyo inicial que el Grupo Techint le brindó al gobierno de Javier Milei. En 2025, cuando el gobierno envió el proyecto denominado “Modernización laboral”, que incluyó el recorte de derechos laborales en favor de los empresarios, Paolo Rocca manifestó su respaldo en un panel junto a Patricia Bullrich: “todos los puntos que tocaste van al corazón del tema laboral, la litigiosidad, el costo laboral, la flexibilidad y la oportunidad de salir de la informalidad”, aseguró el empresario.

Durante ese mismo panel, sin embargo, Rocca sostuvo que era necesario una “apertura inteligente” hacia el mundo, haciendo referencia a los riesgos de una apertura indiscriminada de importaciones que afectara la producción local. Además de nivelar la cancha, dijo, “es necesario defender la estructura industrial”. La entonces candidata a senadora, Patricia Bullrich, dijo que transmitiría el mensaje a su gobierno, que estaban dispuestos al diálogo y que la apertura sería “moderada”.

La licitación que detonó el conflicto

Pero la promesa de Bullrich no pudo cumplirse. El conflicto entre Techint/Tenaris y el gobierno de Milei alcanzó su momento de mayor exposición pública durante la licitación para proveer los tubos del gasoducto ligado al proyecto de GNL de la compañía Southern Energy.

Javier Milei venía de las elecciones legislativas de octubre de 2025, en las que había logrado revertir el mal resultado que obtuvo en la provincia de Buenos Aires, en septiembre de ese mismo año. Luego de las elecciones de octubre, Paolo Rocca dijo que se encontraba “optimista respecto a la Argentina”. Aseguró que el proceso electoral significaba un respaldo que le daría al gobierno “más margen de maniobra para avanzar con su plan de transformación”, lo que redundaría en más inversiones, por ejemplo, para Vaca Muerta. La Asociación Empresaria Argentina (AEA), entidad que agrupa a los dueños de las principales empresas del país, entre ellas Techint, manifestó su “satisfacción por el resultado de las elecciones”.

La sintonía duró hasta enero de 2026, cuando se hizo público el conflicto por la licitación de los tubos para el proyecto de GNL. Southern Energy, un consorcio liderado por Pan American Energy (PAE) pero integrado también por YPF y Pampa Energía, entre otras, adjudicó la provisión de caños para su proyecto de GNL en Río Negro a la empresa Welspun, de origen indio.

El proceso licitatorio para proveer 137.000 toneladas de tubos de acero se había abierto en octubre del año anterior. Según reveló el portal Econojournal, la empresa india se impuso frente a cinco ofertas de cuatro empresas chinas y la de Tenaris, el único fabricante local. El 23 de diciembre de 2025 se tomó la decisión de adjudicar el contrato a Welspun por haber realizado la oferta más económica. Ese día, además, uno de los socios del proyecto habría planteado la moción de darle a Tenaris la posibilidad de igualar la oferta recibida por la empresa india. YPF y Pampa Energía, que representan en conjunto el 45% del proyecto, habrían votado a favor de Techint, según la investigación de Econojournal. Sin embargo, los socios restantes, que reúnen el 55% del capital restante, votaron en contra. Así se adjudicó el proyecto a Wespun y se firmó el contrato.

Cruces públicos entre Rocca y Milei

Pero la cuestión no quedó ahí.

El conflicto escaló rápida y públicamente. El primer funcionario de Milei en criticar públicamente a Techint fue Federico Sturzenegger: el 26 de enero reveló que Techint había ofrecido un precio más alto. “Aunque alguien quizás pensara que aún así debería habérseles adjudicado (de hecho, esa es la lógica del compre nacional, felizmente derogado), creo que eso es indefendible”, dijo el ministro. Según su parecer, además, darle la posibilidad a Techint de “igualar la oferta” hubiera significado una pérdida de credibilidad para el país. De todas formas, paradójicamente, YPF había votado a favor de esa iniciativa.

 

La disputa no quedó en funcionarios menores y llegó rápidamente a las dos cabezas del asunto. El Grupo Techint presentó una denuncia por dumping contra la empresa india. Y fue entonces que vino la respuesta: “desenmascarando operadores: aquí tenemos a carboncito que sale en defensa de Don Chatarrín de los Tubitos Caros”, escribió el presidente de la Nación, Javier Milei.



La alusión hacía referencia a una disputa en paralelo del gobierno con Rocca: a principios de 2026, el ministro Sturzenegger desreguló la exportación de desperdicios y desechos de hierro y acero que regía desde 2009. En la práctica, esa medida conseguía abaratar un insumo clave para el sector, lo que beneficiaba a Techint y el resto de las empresas dedicadas a ese tipo de producción.

Paolo Rocca respondió. Fue a través de una carta publicada en La Nación en la que aseguró que los hechos de la licitación no se habían producido de la manera en la que el gobierno de Milei los expuso. Allí, Rocca argumentó - entre otras cosas - que “las empresas del Grupo Techint han apoyado directamente la acción de la actual administración en todas las oportunidades de diálogo en el país y en el exterior, y manifestado su confianza con inversiones relevantes en la Argentina”.

Allí volvió sobre su punto anterior: la necesidad de medidas para la protección de la industria nacional que el gobierno de Milei no estaba dispuesto a implementar.

Despidos, RIGI y una relación sin recomposición

Con el correr de las semanas el conflicto fue desescalando públicamente.

Tiempo después, la compañía hidrocarburífera Tecpetrol, del Grupo Techint, formalizó un proyecto en Vaca Muerta por alrededor de U$S 2.400 millones, en el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). El proyecto fue presentado en marzo de este año y todavía se encuentra a la espera de aprobación. De acuerdo a la compañía, el plan contempla una producción de 70.000 barriles diarios, en dos etapas de 35.000 barriles, replicando el modelo que Tecpetrol desplegó en el desarrollo gasífero de Fortín de Piedra.

A fines de junio de 2026, Tenaris Siat, del Grupo Techint, despidió a 150 trabajadores en su planta de Valentín Alsina. La compañía vinculó la decisión de despedir a sus empleados con la pérdida de las licitaciones ligadas al megaproyecto de GNL así como al nuevo esquema de apertura impulsado por el gobierno de Javier Milei.

El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria en el marco de un conflicto que, lejos de haberse cerrado, apenas parece comenzar.

La historia de la relación entre Paolo Rocca y Javier Milei muestra cómo una de las alianzas empresariales más importantes del inicio del gobierno libertario fue perdiendo cohesión con el correr de los meses. El apoyo a las reformas laborales y al programa económico convivió cada vez más con cuestionamientos a la apertura de importaciones y a la ausencia de políticas de protección industrial.

A casi tres años del ballotage de 2023, Techint sigue apostando por inversiones en la Argentina, pero ya no exhibe el mismo nivel de alineamiento con la Casa Rosada que caracterizó los primeros tiempos de la gestión.