15.04.2026 / FINANZAS

Bonos y acciones en rojo: el ruido externo expone la fragilidad del frente financiero


Los mercados locales transitaron la jornada sin sobresaltos tras el dato de inflación, pero el impacto de factores internacionales volvió a golpear a los activos argentinos. Las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, encendieron alertas y presionaron a la baja tanto a los bonos en dólares como a las acciones.




En el arranque de la rueda, los títulos soberanos operaron en terreno negativo, con caídas de hasta 0,6% encabezadas por el Global 2046 y el Bonar 2041. Este movimiento reflejó la creciente cautela de los inversores ante la posibilidad de un endurecimiento comercial por parte de Washington, en un contexto internacional ya tensionado por conflictos geopolíticos.

El riesgo país, medido por J.P. Morgan, se ubicó en 525 puntos básicos, consolidando un escenario donde la Argentina sigue bajo la lupa de los mercados globales. A esto se sumó la presión sobre la renta variable: el S&P Merval cayó cerca de 1%, con fuertes bajas en sectores energéticos e industriales, mientras que las acciones argentinas en Wall Street profundizaron las pérdidas.

Las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump sobre el conflicto con Irán y la posibilidad de nuevas medidas arancelarias reforzaron la incertidumbre global. Analistas coincidieron en que este clima incrementa la aversión al riesgo y afecta especialmente a economías emergentes como la argentina, más expuestas a los vaivenes externos.

Pese a este escenario, el mercado local no mostró una reacción desmedida frente al dato de inflación de marzo, que se ubicó en 3,4%. La suba fue interpretada como un fenómeno transitorio dentro de un sendero descendente, aunque los movimientos de la jornada dejaron en evidencia que la estabilidad financiera sigue atada a factores externos y a la confianza, un activo que todavía se mantiene en disputa.