10.04.2026 / Política

Jorge Macri firmó un decreto para que los porteños tengan "prioridad" frente a los bonaerenses en los servicios públicos de CABA

La confrontación interjurisdiccional con la Provincia también quedó reflejado en el reciente reclamo de Ciudad respecto al financiamiento por la atención de bonaerenses en situación de calle dentro de la Ciudad.



 

Los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires tendrán prioridad frente a los bonaerenses y extranjeros al momento de pedir turnos, cupos, vacantes o cualquier otro servicio en las dependencias de la administración pública porteña.

La decisión fue del jefe de Gobierno, Jorge Macri, a través del decreto N°142-26 que amplía la “Prioridad Porteña” en una medida que profundiza el camino iniciado en marzo de 2025, cuando se implementó la prioridad de atención para los vecinos en toda la red de hospitales públicos de la Ciudad.

Ahora, con la firma de Jorge Macri y del jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny, el Ejecutivo porteño extiende esa decisión a todos los servicios que brinda el Estado local y se trata de un reconocimiento a quienes habitan y tributan en la Ciudad de Buenos Aires.

"Durante años, la Ciudad se hizo cargo de lo que otros no hacen. La incompetencia del otro lado de la General Paz la pagaban los porteños con sus impuestos. Se terminó”, sostuvo Jorge Macri a través de un mensaje que difundió en su cuenta de la red social X.

Asimismo, añadió: “Firmé un decreto para darle fuerza legal a una política que ya aplicamos en salud: PRIORIDAD PARA LOS PORTEÑOS. Desde ahora, cada área y cada servicio del Gobierno de la Ciudad va a funcionar con ese criterio. Esto también es ordenar y cuidar”.

A pesar de la nueva disposición, el Ejecutivo porteño subrayó que no se trata de una restricción o supresión del acceso a los servicios, sino de un esquema de “ordenamiento proporcional” para la administración del sistema público, siempre bajo “criterios de razonabilidad y proporcionalidad”.

En los casos de urgencias o emergencias sanitarias, la medida es explícita al señalar que la atención médica seguirá siendo inmediata y sin distinción por domicilio. Quedan fuera de este esquema, además, los servicios vinculados a la seguridad pública.

Es decir, el acceso preferencial de los vecinos a los servicios públicos porteños regirá en los ámbitos administrativos, pero no en situaciones críticas de salud o seguridad.

Desde la jefatura de Gabinete se coordinará transversalmente con las distintas áreas del gobierno porteño para adecuar los procedimientos internos y garantizar la aplicación efectiva de esta jerarquización. La administración busca estructurar así una respuesta específica ante la demanda creciente y el uso excedido de los servicios públicos locales.



Uno de los fundamentos reiterados por Jorge Macri en la argumentación oficial es el costo que la ciudad afronta cuando habitantes de otras provincias, y especialmente de Buenos Aires, recurren al sistema público porteño.

Según su valoración: “personas que no vivían en la Ciudad hacían tours sanitarios que terminaban pagando los porteños”, un fenómeno que, al decir del mandatario, transformó a la capital en “la prepaga gratuita de ningún extranjero”.

La confrontación interjurisdiccional también quedó reflejada en recientes exigencias al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. El gobierno porteño reclama que la provincia asuma el financiamiento por la atención de bonaerenses en situación de calle dentro de la Ciudad.

El marco normativo de este reclamo, según el decreto nacional publicado en el Boletín Oficial 373/2025, señala que la atención a personas sin hogar es responsabilidad de cada jurisdicción. El ejecutivo porteño sostiene que la provincia no está cumpliendo con esa obligación, lo que desencadenó una nueva fase del conflicto financiero entre ambas administraciones.