04.02.2026 / NEGACIÓN

Con más de 18.000 empleos perdidos en el sector, Adorni negó que las importaciones destruyan trabajo textil

El vocero presidencial relativizó el impacto laboral de la apertura comercial y defendió la baja de precios al consumidor, en un contexto de fuerte deterioro del empleo y la actividad en la industria textil.





El vocero presidencial Manuel Adorni puso en duda que el avance de las importaciones tenga un efecto directo sobre el empleo industrial al sostener públicamente que no existe una relación automática entre la compra de productos del exterior y la pérdida de puestos de trabajo. “Si importás un jean, explicame dónde se pierden puestos de trabajo”, lanzó en medio de una entrevista. 

La declaración se produjo en medio del creciente conflicto entre el Gobierno y los fabricantes textiles, que vienen alertando sobre cierres de plantas y despidos, y se alineó con la postura del ministro de Economía, Luis Caputo, quien en las últimas horas apuntó contra los precios del sector y defendió la apertura comercial como herramienta para conseguir indumentaria a menor precio. 

“Te comprás un jean en Argentina y te cuesta u$s100. Importarlo le cuesta 25. Explicame dónde se pierden puestos de trabajo”, intentó justificar con declaraciones que rápidamente generaron el repudio del sector. 

Según el funcionario, el rol del Estado no es proteger actividades puntuales sino priorizar “los intereses de todos los argentinos”, y en esa línea sostuvo que permitir el ingreso de productos más baratos evita que los consumidores paguen precios que multiplican varias veces los valores internacionales.

Adorni terminó de ilustrar su pensamiento al sostener que la diferencia de precios no se evapora del circuito económico y que el ahorro generado tiene un efecto expansivo sobre otras actividades. "Con esos 75 se reactivan un montón de otros sectores”, insistió, en defensa de lo que el Gobierno define como un reordenamiento general de la economía.

CRISIS EN LA INDUSTRIA

Mientras el oficialismo sostiene ese argumento, los datos del sector muestran un deterioro profundo, con una pérdida acumulada superior a los 18.000 puestos de trabajo formales desde diciembre de 2023 según cifras de la Secretaría de Trabajo, además del cierre de más de 500 empresas vinculadas a la cadena textil-indumentaria.

El último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas advirtió que en noviembre de 2025 la actividad cayó 36,7% interanual y que la utilización de la capacidad instalada se desplomó al 29,2%, uno de los niveles más bajos de la última década y comparable con los registros de la pandemia.

En paralelo, el comercio exterior del rubro reflejó un fuerte salto de las importaciones, que crecieron 79% en volumen durante 2025 con mayor peso de prendas terminadas, mientras las exportaciones se mantuvieron marginales, un escenario que profundiza la tensión entre la estrategia oficial de apertura y la crisis que atraviesa una de las industrias más intensivas en empleo.