El actual presidente del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, deslizó la propuesta de dejar la conducción del partido en manos del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, como una forma de saldar la discusión interna sobre el rol del peronismo provincial. "Lo más lógico es que el presidente del partido sea el propio gobernador”, expresó ante dirigentes durante el último encuentro.
La señal se conoció luego de una reunión encabezada por Kicillof en La Plata con intendentes y referentes del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que impulsa su armado político, donde volvió a ganar fuerza la candidatura de la vicegobernadora Verónica Magario para presidir el PJ, una alternativa que el sector viene promoviendo desde hace semanas.
Ese movimiento fue leído por el kirchnerismo como un intento de consolidar una conducción alineada al gobernador y desplazar al sector que responde a Máximo Kirchner, lo que aceleró la definición del diputado nacional de habilitar una eventual presidencia de Kicillof, pese a la histórica reticencia del mandatario provincial a ocupar formalmente ese lugar.
En paralelo, el calendario electoral empuja a las distintas tribus del peronismo bonaerense hacia algún tipo de entendimiento, ya que el próximo 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas y en el propio PJ admiten que una interna abierta resulta difícil de organizar en tan poco tiempo.
Mientras continúan las conversaciones informales para definir la integración del consejo partidario y otros dirigentes, como la intendenta de Moreno Mariel Fernández, la decisión de Kirchner de abrir la puerta a Kicillof reordenó la discusión central de la interna peronista y dejó la definición final en manos del gobernador.