Mientras el Gobierno intenta capitalizar la baja del riesgo país como un activo político, los mercados volvieron a mostrar señales de cautela. El indicador cortó una racha de seis caídas consecutivas y los papeles argentinos que cotizan en Nueva York operaron mayoritariamente en baja, en una jornada atravesada por toma de ganancias y mayor aversión al riesgo.
El riesgo país repuntó levemente desde los mínimos de los últimos ocho años, aunque se mantuvo por debajo de los 500 puntos básicos. El movimiento se dio tras la última licitación de deuda en pesos, en la que el Tesoro logró un rollover del 124%, resultado que fue leído por el mercado más como una señal de tasas altas que de confianza estructural en el rumbo económico.
En el segmento de renta fija en dólares, los bonos mostraron un comportamiento dispar, con algunas subas puntuales. Los Globales a 2046 y 2041 y el Bonar 2041 encabezaron las alzas, en una rueda marcada por operaciones selectivas y bajo volumen, lejos de un cambio de tendencia consolidado.
En el mercado accionario local, el S&P Merval cayó 1,5% y reflejó un escenario de mayor volatilidad. Telecom lideró las subas, seguida por Aluar y Ternium Argentina, impulsadas por compras tácticas en papeles industriales. En contraste, el sector financiero y energético concentró las mayores bajas, con fuertes retrocesos en BBVA Argentina, Grupo Supervielle y Edenor.
La dinámica se replicó con mayor crudeza en Wall Street, donde los ADRs argentinos operaron con mayoría de caídas. Edenor, Supervielle y BBVA encabezaron las pérdidas, en una señal clara de que el entusiasmo externo mostró límites y que la baja del riesgo país, por ahora, no alcanzó para sostener una recuperación sostenida de los activos argentinos.