La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) avanzó con la inhabilitación de 13 empresas de medicina prepaga al rechazar sus trámites de inscripción definitiva y cancelar los registros provisorios con los que operaban dentro del sistema de salud privado, una decisión formalizada mediante un edicto publicado en el Boletín Oficial.
La medida fue comunicada a través de una notificación oficial firmada por la secretaria general del organismo, Silvia Noemí Viazzi, y alcanza a entidades que no completaron los requisitos exigidos por la normativa vigente para obtener la habilitación plena como prestadoras del servicio.
Entre las empresas alcanzadas por el procedimiento se encuentran Codime S.A., Mapfre Salud S.A., Sociedad Médica Universitaria S.A., Carra Salud S.A., Huinca Salud, Rescate Centro S.A., Emergencia Río Cuarto, Emergencias Médicas Punilla S.A., Grupo Gerenciador G4 S.A., Emergencia Cardio Asistencial S.A., Pangea S.A., la Obra Social del Personal de la Industria Lechera y Armiento S.A., entre otras.
Según precisó la SSS, la decisión se apoya en lo establecido por la Ley 26.682, que obliga a las empresas a presentar documentación respaldatoria sobre su actividad, situación financiera y nómina de afiliados para poder operar dentro del sistema regulado.
Con estas nuevas inhabilitaciones, ya son cerca de 40 las empresas de medicina prepaga que quedaron fuera del registro oficial desde el inicio de la gestión de Javier Milei, ya que a comienzos de 2026 el Gobierno había dispuesto la exclusión de otras entidades que se encontraban en situación irregular.
Desde el Ejecutivo encuadraron estas resoluciones dentro de un proceso de revisión y actualización del padrón de prestadores, una política iniciada en 2024 y definida oficialmente como un “reordenamiento” del sistema de salud privado orientado a reforzar los mecanismos de control y supervisión.