El juez federal Rodrigo Giménez Uriburu se excusó de integrar el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) que deberá juzgar a Cristina Fernández de Kirchner, a su hijo Máximo Kirchner y a otros acusados en la causa Los Sauces-Hotesur, tras considerar que su "imparcialidad" podría verse comprometida tras haber condenado a la expresidenta en el expediente Vialidad.
Giménez Uriburu, que había sido sorteado para completar el tribunal el pasado 26 de diciembre, presentó su excusación a los pocos días y argumentó que en la sentencia de Vialidad, donde la expresidenta fue condenada a 6 años de prisión por administración fraudulenta, valoró pruebas que volverán a analizarse en este nuevo proceso, lo que genera una situación de posible prejuzgamiento.
La decisión coincide con el planteo de los abogados de Fernández de Kirchner, quienes ya habían reclamado el apartamiento del juez por los mismos motivos. El destino del reclamo quedó en manos de los jueces Adriana Palliotti y José Michilini, los otros integrantes del TOF 5.
De avalarse, se realizará un nuevo sorteo para completar la integración del tribunal. Pese a su excusación en este expediente, el juez continuará vinculado a la situación judicial de la ex mandataria: en 2026 preside el TOF 2, encargado de la ejecución de la condena dictada en la causa Vialidad, donde deberá resolver los planteos sobre prisión domiciliaria y supervisar la ejecución de bienes.
En paralelo, la Justicia rechazó habilitar la feria judicial de enero para tratar restricciones vinculadas a la detención de la ex presidenta en ese expediente.
La causa Los Sauces-Hotesur investiga una presunta asociación ilícita dedicada al lavado de dinero. Según la hipótesis fiscal, la familia Kirchner habría alquilado hoteles y propiedades a Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa como contraprestación por obras públicas recibidas durante sus gobiernos.