02.01.2026 / ENTRE

El Gobierno formalizó los aumentos al Ejecutivo que deja afuera a Milei y a Villarruel pero no precisó los montos

El Ejecutivo habilitó por decreto la actualización de los haberes de ministros y autoridades superiores desde enero de 2026, sin precisar los montos de la recomposición y con el equilibrio fiscal como condición central.





El Poder Ejecutivo dispuso el incremento de los aumentos salariales para los funcionarios de mayor jerarquía de la administración nacional tras dos años de congelamiento luego de los acuerdos pactados en las paritarias del empleo público, con la salvedad de que la medida no alcanza ni al presidente Javier Milei ni a la vicepresidenta Victoria Villarruel. Sin embargo, otro hecho llamativo fue que el texto oficial excluyera detalles sobre los porcentajes o montos concretos que comenzarán a percibirse.

La decisión quedó formalizada a través del Decreto 931/2025, publicado en el Boletín Oficial, y alcanza a ministros, secretarios, subsecretarios, autoridades superiores y funcionarios con rango equivalente, incluida la secretaria de la Presidencia, Karina Milei. Los mismos comenzarán a percibir las actualizaciones correspondientes a los acuerdos salariales de 2024 y 2025 desde enero del próximo año, sin carácter retroactivo.

En ese marco, la norma señala que se extiende “el porcentaje acumulado de incremento al que refieren las cláusulas primera de las actas acuerdo de la Comisión Negociadora del Convenio Colectivo de Trabajo General para la Administración Pública Nacional (…) a las retribuciones de los ministros, secretarios y subsecretarios del Poder Ejecutivo Nacional”. 

Asimismo, según lo establece, los incrementos estarán condicionados a la sostenibilidad fiscal y se aplicarán un mes después de su publicación, en línea con el esquema de ajuste que el Gobierno sostiene como eje de su programa económico, basado en la continuidad del superávit y el equilibrio de las cuentas públicas.

En los considerandos, el Ejecutivo justificó la medida al repasar el escenario económico heredado a fines de 2023, marcado por una inflación superior al 200%, altos niveles de pobreza e indigencia y fuertes desequilibrios fiscales, contexto en el que se había dispuesto el congelamiento de los salarios de las autoridades superiores como parte de la política de austeridad.

El decreto incorpora además una cláusula automática que prevé la suspensión inmediata de los aumentos si se registra un déficit financiero acumulado en la Administración Pública Nacional, y establece que los futuros acuerdos paritarios del sector público se trasladarán a los funcionarios alcanzados solo mientras se mantenga esa condición.

VILLARRUEL, AFUERA

La decisión de excluir a la vicepresidenta es una prueba más de que el vínculo entre las autoridades nacionales se rompió. Su remuneración, quedará congelada pese a la recomposición prevista para el resto de la cúpula ejecutiva, bajo el argumento oficial de que llegó a su cargo por elección popular.

La exclusión salarial se inscribe, además, en una secuencia de gestos que profundizaron el aislamiento de Villarruel dentro del Gobierno durante el último año, con un gradual corrimiento de los espacios de decisión y una relación con el Presidente que, según admiten distintas fuentes, permanece cortada desde hace meses.