En la antesala del viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, a Bangkok para participar de las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial,
el organismo volvió a reducir su pronóstico de crecimiento para la Argentina. Según el informe publicado este lunes,
la economía crecerá un 2,1% en 2026, frente al 3,5% que había estimado en abril y mantenido en julio.
La nueva proyección también quedó por debajo del 4% que el Fondo esperaba en octubre de 2025. Para 2027, el organismo calcula que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá un 3,5%, medio punto menos que en sus informes anteriores. La revisión refleja una actividad más débil de la prevista durante los últimos meses.
En una conferencia de prensa, la subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, Petya Koeva Brooks, e
xplicó que el recorte responde a una menor actividad económica, una demanda interna más moderada y condiciones financieras que siguen siendo restrictivas. De todos modos, señaló que el organismo espera una recuperación desde el último trimestre de este año, que se fortalecería en 2027 y 2028.
En materia de precios, el Fondo
elevó su estimación de inflación promedio anual para 2026 al 32,5%, frente al 30,4% que había calculado en abril. Para el año próximo, prevé una desaceleración al 21,2%, aunque la cifra supera en 5,5 puntos porcentuales la proyección que había publicado meses atrás. También espera que el desempleo llegue al 7,6% este año y baje al 7,1% en 2027.
El recorte para la Argentina contrasta con las previsiones globales: el FMI mantuvo en 3,1% su cálculo de crecimiento mundial para 2026 y elevó al 3,4% el de 2027. En América Latina y el Caribe, espera una expansión del 2,3% este año. Además, proyecta para la Argentina un superávit de cuenta corriente equivalente al 0,6% del PBI tanto en 2026 como en 2027.