El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuestionó en Misiones el proyecto del Gobierno nacional para eliminar las PASO y aseguró que Javier Milei busca avanzar con esa reforma para impedir que la oposición pueda utilizar las primarias como mecanismo de organización electoral. “Quieren matar las PASO para que la oposición no se pueda organizar”, afirmó durante una conferencia de prensa junto al gobernador misionero, Hugo Passalacqua.
La definición llegó en una jornada que combinó gestión, producción y política para Kicillof, quien recorrió la Escuela Secundaria de Innovación y la Biofábrica Misiones en Posadas, se reunió con Passalacqua y firmó convenios de cooperación entre ambas provincias. Por la tarde visitó la Cooperativa Las Tunas, en Apóstoles, y tenía previsto cerrar la jornada en la sede del Partido Justicialista de Misiones.
Pero fue durante su contacto con la prensa donde el gobernador bonaerense puso el foco en el escenario electoral de 2027. Kicillof vinculó directamente la eliminación de las PASO con la estrategia de reelección de Milei y cuestionó el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete.
“Cada día que pasa aparece un lío nuevo de este tipo y eso le pegó en las encuestas”, sostuvo Kicillof al analizar el escenario del Gobierno. Según su lectura, la caída en la imagen presidencial habría impulsado una reorganización del oficialismo y la llegada de Santilli al Gabinete con una misión electoral.
“Milei comisionó a Santilli para ocuparse de su reelección”, afirmó el mandatario bonaerense y vinculó esa tarea con la decisión de avanzar sobre las primarias nacionales.
Para Kicillof, el razonamiento del oficialismo sería que las PASO pueden convertirse en una herramienta para que los distintos sectores opositores encuentren un mecanismo común para definir candidaturas. “Milei piensa que para tener la reelección hay que sacar las PASO nacionales porque con las PASO nacionales piensa que la oposición se puede organizar”, sostuvo.
Y completó su interpretación con una frase que sintetizó el eje de su crítica: “Entonces dijeron: saquémosle un instrumento a la oposición”.
“Se les ve el serrucho”: la interna que Kicillof ve dentro de LLA
El gobernador bonaerense también incorporó otra hipótesis a su lectura de la eliminación de las PASO: que Milei no solamente buscaría impedir la organización de la oposición, sino también evitar una competencia interna dentro del propio oficialismo.
“Dentro del Gobierno de Milei ya hay algunos anotados para reemplazarlo, se les ve el serrucho”, afirmó.
Kicillof planteó que esos dirigentes podrían intentar reemplazar al Presidente si su candidatura a la reelección se debilita, aunque manteniendo el mismo programa económico. “Reemplazar a Milei por un Milei de buenos modales, pero el programa no se toca”, ironizó el gobernador.
En ese sentido, sostuvo que el Presidente también tendría motivos para desconfiar de las PASO como mecanismo de selección interna. “Milei piensa que si hay PASO quizás me presentan otra alternativa dentro del oficialismo y pierdo”, afirmó.
La conclusión de Kicillof fue tajante: “Quieren matar las PASO para que la oposición no se pueda organizar y para quedarse con la candidatura del oficialismo”.
Kicillof evitó hablar de candidaturas, pero acelera su armado federal
Aunque cargó contra la estrategia electoral del Gobierno, Kicillof buscó despegarse de una definición personal sobre 2027. “No estoy en campaña y no puedo hablar de candidaturas porque tenemos el problema de gobernar las provincias en esta situación y después sí para construir y contribuir”, sostuvo.
La visita a Misiones, sin embargo, combinó la agenda institucional con una dimensión política. Kicillof compartió actividades con Passalacqua, recorrió sectores productivos y educativos y tenía previsto cerrar su jornada en la sede del PJ misionero, en un encuentro con dirigentes y militantes. La gira forma parte también de la expansión nacional del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que impulsa el gobernador bonaerense.
El mandatario insistió en la necesidad de construir una alternativa desde las provincias y evitó anticipar si esa construcción tendrá como destino una candidatura presidencial. “No quiero anteponer ni una candidatura ni una campaña electoral a una construcción que tiene que ser desde abajo y desde las provincias”, sostuvo.
En su diagnóstico político, Kicillof también buscó ampliar el universo opositor más allá del peronismo. “Hay una mayoría en la Argentina que no está de acuerdo con las políticas nodales que lleva a cabo Milei”, afirmó, y sostuvo que esa mayoría reúne dirigentes y sectores de distintas tradiciones políticas.
En esa línea, mencionó al peronismo y al radicalismo de tradición yrigoyenista, además de cuestionar el rumbo económico, el tratamiento hacia las provincias y la política exterior del Gobierno.
“No estoy de acuerdo con pelearse con Brasil”, sostuvo, al cuestionar que Argentina atraviese un momento de tensión diplomática con el principal socio regional. También enumeró entre sus cuestionamientos la situación de los pequeños productores, los trabajadores, jubilados y personas con discapacidad.
Para Kicillof, esa diversidad de sectores puede formar parte de una construcción política más amplia. Y allí vuelve a aparecer la discusión por las PASO: si las primarias desaparecen, esa eventual convergencia opositora deberá encontrar otro mecanismo para ordenar candidaturas y evitar que una multiplicidad de espacios termine fragmentando la oferta electoral.