Ramiro Marra volvió a protagonizar una polémica en redes sociales luego de utilizar una publicidad de Calvin Klein para cargar contra las políticas de diversidad e inclusión. El legislador porteño compartió una campaña protagonizada por la actriz estadounidense Sadie Sink, conocida por su papel de Max Mayfield en *Stranger Things*, y presentó la elección de la marca como una señal de retroceso del denominado “progresismo”.
“Al fin se acabó el progresismo falopa donde ponían a negras, gordas, transexuales, musulmanas, etc como modelos para hablar de inclusión. El mundo está sanando”, escribió Marra en X. El mensaje apuntó directamente contra la incorporación de modelos con distintas características físicas, identidades y procedencias en las campañas publicitarias.
La publicación provocó una inmediata repercusión y abrió una nueva discusión alrededor de los límites de la denominada “batalla cultural” que impulsa buena parte del espacio libertario. Las críticas se concentraron en el carácter racista, gordofóbico y transfóbico de las expresiones utilizadas por el dirigente, además del rechazo explícito a la representación de grupos históricamente marginados.
Hay que señalar que la publicación de Marra se inscribe en un recurso discursivo que los sectores más duros del oficialismo y sus aliados utilizan con frecuencia: la provocación como herramienta para disputar sentidos culturales y diferenciarse de las políticas corporativas vinculadas a la diversidad, la inclusión y los criterios ESG.
Así, una campaña de moda protagonizada por una actriz joven se transformó en el nuevo escenario elegido por Marra para atacar al “progresismo”. Lejos de pasar inadvertido, el mensaje volvió a instalar al legislador en el centro de la discusión pública por el contenido de sus declaraciones y por la utilización de grupos sociales como blanco de una provocación política.