
Un nuevo round de tensión diplomática se abrió entre la Casa Rosada y la embajada de la República Popular China en la Argentina, luego de que un funcionario del Gobierno de Javier Milei difundiera en redes sociales una versión no confirmada sobre el origen de la tragedia que enluta a Nepal.
Juan Pablo Carreira, director nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, publicó el domingo 30 de agosto desde su cuenta personal, bajo el seudónimo "Juan Doe", que la catastrófica inundación que azotó la frontera entre Nepal y el Tíbet se originó por el colapso de una obra civil vinculada a una empresa estatal china que construía una represa hidroeléctrica cerca de un glaciar en la zona.
La afirmación del funcionario argentino contradice de manera directa las conclusiones que tanto el Servicio Geológico de Estados Unidos como un equipo de la Academia China de Ciencias dieron a conocer en los días posteriores a la tragedia.
Según esos organismos, el desastre -que ya deja más de 900 muertos según el último balance de las autoridades nepalíes- se originó por el colapso de una masa de hielo del glaciar Langtang Lirung, a más de 5.000 metros de altitud, un fenómeno que los especialistas chinos atribuyeron a los efectos acumulados de un prolongado período de calentamiento climático global.
La respuesta de la embajada china: "Rumores maliciosos"
La sede diplomática china en Buenos Aires no tardó en reaccionar. A través de un comunicado publicado este lunes en su cuenta oficial de X, acusó al funcionario argentino de utilizar "prejuicios ideológicos" para "difundir rumores maliciosos" y "politizar un desastre natural".
La embajada remarcó que tanto expertos como organismos oficiales de China y Nepal ya evaluaron la catástrofe y concluyeron que se trató de un desprendimiento glaciar ocurrido enteramente en territorio nepalí, y le exigió a Carreira "cambiar de inmediato su actitud", frenar las especulaciones infundadas y dejar de instrumentalizar tragedias naturales con fines políticos.
Un roce que se suma a la tensión previa con Washington
El episodio no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un clima de fricción creciente entre el Gobierno argentino y Beijing en las últimas semanas, luego de que distintos funcionarios de la administración estadounidense -entre ellos el secretario del Tesoro, Scott Bessent- sugirieran públicamente que Javier Milei buscaba desplazar la influencia china de la Argentina.
En ese contexto, la publicación del director de Comunicación Digital de la Presidencia se lee como un nuevo capítulo de una relación bilateral que, pese a los intentos de Beijing de sostener el vínculo comercial y financiero con la Argentina -incluido el swap de monedas-, continúa marcada por gestos de desconfianza desde el entorno más cercano al Presidente.
Además, el ataque de "Doe" a China sucede justo cuando versiones periodísticas indican que Karina Milei y el canciller Pablo Quirno quieren armarle un viaje a Milei hacia el gigante asiático como "gesto" por la renovación del swap ocurrida días atrás. Sin fecha confirmada, podría ocurrir antes de fin de año.
Hasta el cierre de esta nota, ni la Presidencia ni el propio Carreira habían emitido una respuesta pública al reclamo formal de la embajada china, y el posteo original del funcionario continuaba disponible en su cuenta de X. El episodio expone, una vez más, la tensión entre la comunicación digital informal que despliegan distintos funcionarios del oficialismo y el canal diplomático formal que el Estado argentino mantiene con uno de sus principales socios comerciales, en momentos en que la relación bilateral atraviesa además discusiones pendientes en materia financiera y comercial.