02.09.2026 / ACTO

Día de la Industria: con cifras en rojo y sin Milei entre el público, la UIA exigió respuestas al Gobierno

La entidad fabril reunió este miércoles a unos 200 empresarios en una planta de Malvinas Argentinas para celebrar el Día de la Industria. Durante el acto, realizó duros reclamos al Gobierno nacional por la dramática situación del sector. "Estamos gobernados por un endeudador", lanzaron.





Este miércoles por la mañana, la UIA encabezó un acto en la planta farmacéutica Elea Phoenix, en Malvinas Argentinas, por el Día de la Industria, donde aprovechó para esbozar un dramático diagnóstico sobre la actividad en Argentina. La jornada no contó con la presencia del presidente Javier Milei, debido a su participación en un foro liberal, y tuvo como principal orador al titular de la entidad, Martín Rappallini. 

Durante el encuentro, Rappallini advirtió que la evolución de la inflación no alcanza para medir el desempeño de la economía y puso el foco en la actividad fabril, que en el primer semestre cayó 2,2% y acumula una producción 10% inferior a la de 2022. “La estabilización es fundamental para la Argentina. Pero la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación. Tenemos que mirar la actividad”, sostuvo ante unos 200 empresarios, y alertó por “sectores muy golpeados” y niveles de utilización de capacidad por debajo de sus posibilidades.

En ese sentido, vinculó la situación industrial con el empleo y el consumo al recordar que desde agosto de 2023 se perdieron 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados en el sector. “Cuando cae la actividad, se pierde empleo, se debilita el consumo y se destruye tejido empresario y capacidad productiva”, afirmó.

Entre los principales planteos apareció además el llamado “costo argentino”, que la entidad relaciona con la presión tributaria, los servicios, la logística y otros costos que dificultan competir con productos importados. “Tenemos que acelerar la reducción del costo argentino y hacerlo sobre aquellos factores que hoy condicionan la capacidad de nuestras empresas para competir”, reclamó Rappallini, quien también pidió atender la competencia desleal y las condiciones de apertura comercial.

La energía fue otro de los puntos centrales, especialmente por el impacto de las tarifas sobre las empresas. Rappallini sostuvo que Vaca Muerta debe convertirse en una ventaja para la producción y reclamó “garantizar abastecimiento, infraestructura y energía a precios competitivos en todo el territorio nacional”, al advertir que algunas pymes recibieron durante el año facturas de gas y electricidad que se multiplicaron entre tres y cinco veces.

La morosidad se mantiene como otro punto de tensión, luego del aumento de las tasas y la caída de la actividad. Rappallini pidió mecanismos para reprogramar deudas bancarias y fiscales. Además, reclamó agilizar la devolución de los saldos a favor que las empresas tienen acumulados: "Son capital de trabajo que hoy necesitan para pagar salarios, proveedores, impuestos y sostener la producción", añadió. 

Previamente, el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, había sido aún más contundente: “Esta gente no conoce el país y segundo no conoce lo que es una industria. Nos gobierna un endeudador, un trader”, reclamó, y agregó: “Todo lo que se está haciendo es una política de desindustrialización”.

Crisis de la actividad productiva

El encuentro se desarrolla con la industria atravesando un escenario adverso: en el primer semestre, la actividad fabril acumuló una caída de 2,2%, pese a la recuperación de 2% interanual registrada en junio, y las estimaciones privadas anticipan para 2026 un saldo de unas 3.000 empresas menos. A la baja de las ventas, vinculada a la pérdida de poder adquisitivo y al menor crédito para consumo, se suma el impacto que los industriales atribuyen al aumento de las importaciones.

La apertura comercial aparece así entre los principales reclamos de la UIA, especialmente en sectores como siderurgia, textiles, neumáticos y metalurgia, donde la competencia de productos importados, con China como uno de los actores de mayor peso, genera preocupación. A esto se agregan los problemas de costos: según datos de IARAF, los servicios aumentaron 30% en términos relativos desde el inicio de la gestión de Milei, mientras que los costos salariales crecieron 16% y la presión impositiva avanzó 3%.

La ausencia de Milei también marca una diferencia con el Día de la Industria de 2024, cuando el Presidente había sido recibido en la sede de la UIA y había planteado una fuerte defensa de la apertura económica, aunque también había cuestionado al sector por su vínculo con políticas proteccionistas. Esta vez, la entidad eligió una planta industrial bonaerense para reunir a unos 200 empresarios y poner el foco en las dificultades que enfrenta la producción local.