La causa judicial contra
Fernando Cerimedo comienza a ejercer presión en el círculo político que asesoraba. Según dejaron trascender, el presidente de Bolivia,
Rodrigo Paz, le habría soltado al consultor político luego del escándalo que significó su implicación en el ataque a la abogada boliviana Nadia beller.
El vicepresidente Edmand Lara fue uno de los primeros dirigentes en reclamar explicaciones al mandatario.
“Quiero que el presidente Rodrigo Paz le explique al pueblo de Bolivia de dónde vino Fernando Cerimedo, cómo llegó a tener tanto poder, quién lo puso donde estaba”, elevó, y cuestionó que un asesor sin cargo formal pudiera intervenir en la estructura gubernamental.
Lara incluso aseguró que Cerimedo tenía mayor presencia en las reuniones de Gabinete que él mismo. “Cerimedo participaba más en las reuniones que el vicepresidente que fue electo democráticamente”, afirmó, al señalar que el argentino estuvo en los dos únicos encuentros a las que lo dejaron asistir desde que asumió la vicepresidencia.
La gravedad de las acusaciones también fue señalada por el analista político boliviano Diego Ayo, quien consideró que el escándalo “ha debilitado tremendamente a Rodrigo Paz”. “Ahora se observa un gobierno cercano a la corrupción, sin ninguna propuesta, sin un plan de gobierno, sin plata”, sentenció el especialista.
“El presidente Paz ya le ha soltado la mano a Cerimedo”, añadió el periodista Julio Peñaloza, quien analizó el caso y advirtió sobre otros cabos sueltos del episodio.
Causa judicial
La Justicia lleva adelante una investigación penal por el ataque a tiros contra la abogada y activista Nadia Beller, quien sobrevivió a tres disparos de dos hombres vestidos como repartidores gracias a simular estar muerta. Más tarde, se confirmó que la víctima tiene un embarazo de cuatro semanas.
En el marco de la causa, la Fiscalía boliviana imputó a Fernando Cerimedo por intento de femicidio y busca determinar su eventual responsabilidad en el ataque. Al momento, adelantaron que pedirán seis meses de prisión preventiva en la cárcel de Palmasola en Santa Cruz.