20.08.2026 / POLÉMICA

San Ignacio cambia de manos: su dueño se despidió con una emotiva carta

La histórica empresa santafesina San Ignacio, reconocida por su producción de dulce de leche y su fuerte perfil exportador, fue adquirida por el grupo mexicano Mexicana de Industrias y Marcas (MIYM). La operación, cuyo monto no fue informado, se concretó tras varias semanas de negociaciones y representa la tercera compra de la compañía mexicana en la Argentina durante este año.




Con esta adquisición, MIYM suma San Ignacio a Lácteos Aurora y Lácteos Karina, profundizando su estrategia de expansión en el mercado lácteo nacional. El grupo mexicano, fundado en Puebla en 2007, se dedica a la producción y el envasado de leche y otros productos derivados, además de trabajar con marcas propias y terceros.

El cambio de dueño también significó la salida de Alejandro Reca, quien estuvo casi 15 años ligado a San Ignacio como accionista y CEO. En una carta de despedida, el empresario destacó la transformación que atravesó la compañía durante su gestión y aseguró que deja una empresa con mejores condiciones para continuar creciendo.

Reca recordó que al incorporarse encontró una firma con dificultades productivas, comerciales y financieras. Entre los principales avances de su gestión mencionó la modernización de las instalaciones, una mayor vinculación con los productores, mejoras en la calidad de la materia prima, profesionalización del equipo y un sistema de gestión integrado. También destacó la incorporación de más mujeres y profesionales universitarios.

San Ignacio nació en Rosario en 1939 y realizó su primera exportación en 1978, con Alemania como destino. Con el paso de las décadas logró consolidarse como uno de los principales referentes argentinos en la exportación de dulce de leche, con presencia en mercados como Estados Unidos, Japón, Canadá, España, Francia, Italia, Brasil y Vietnam.

La empresa trasladó su producción a Sauce Viejo en 1997 y posteriormente sumó una planta de quesos en Hipatia. Tras pasar por manos francesas, en 2013 quedó bajo el control de empresarios argentinos. Ahora, con la llegada de MIYM, San Ignacio inicia una nueva etapa, respaldada por un grupo que busca ampliar su escala y presencia en el negocio lácteo argentino.