Desde Chaco, Axel Kicillof volvió a poner en el centro de la discusión política la necesidad de construir una alternativa amplia frente al gobierno de Javier Milei. Durante el acto de normalización de la CGT Regional, y junto a Jorge Capitanich y Héctor Daer, sostuvo: “Para terminar con Milei y el experimento de la ultraderecha, la clave es construir con todos”.
El gobernador bonaerense cuestionó las políticas laborales del Gobierno y afirmó que la administración nacional llegó “con el programa y el proyecto de reprimir los salarios de los trabajadores”. También criticó la falta de homologación de paritarias y sostuvo que los aumentos quedan por detrás del costo de vida. “Ahora bien, que lo usan para reprimir los salarios del obrero, bien que lo usan para garantizar la ganancia de los que más tienen”, afirmó.
Kicillof también apuntó contra el crecimiento del endeudamiento de las familias y cuestionó el argumento oficial que presenta la situación como un problema entre privados. Según planteó, existe “un festival de endeudamiento a tasas impagables de bancos, tarjetas de crédito, billeteras digitales, financieras, usureros”. En ese sentido, afirmó que los salarios y las jubilaciones permanecen rezagados mientras aumentan las dificultades para afrontar las deudas.
En clave electoral, el gobernador sostuvo que Milei busca un segundo mandato y que recorre las provincias para reunir apoyos de cara a 2027. “¿Queremos cuatro años más de Milei? ¿Queremos o no? ¿Aguantamos cuatro años más de Milei?”, preguntó ante los dirigentes y militantes presentes. Frente a ese escenario, planteó que “la pelota la tenemos nosotros” y pidió “organizar”, “convencer”, “buscar a todos”, “poner el oído” y actuar con “humildad”.
Finalmente, Kicillof reclamó respetar las decisiones de cada provincia y construir una propuesta federal. “Para ganar, para terminar con este experimento de la ultraderecha, la clave es construir con todos”, insistió. Y cerró con un mensaje dirigido a la militancia: “La clave es abrazar y escuchar a todos. La clave es construir desde abajo para arriba”, antes de remarcar que “no hay nada más poderoso y potente que la militancia peronista, que la militancia del campo popular”.