El dólar mayorista sube este miércoles $2,50 y alcanza los $1.497,50, apenas por debajo de la barrera de los $1.500 que el mercado observa como una referencia clave. El Gobierno busca sostener la cotización alrededor de ese nivel mientras administra las condiciones de liquidez y procura contener la volatilidad cambiaria.
La tensión también se refleja en el resto de las cotizaciones. En el Banco Nación, el dólar minorista se mantiene en $1.515 para la venta, mientras que el MEP se ubica en $1.524,18 y el contado con liquidación llega a $1.578,46. El blue, en tanto, avanza hasta los $1.565, en una jornada que vuelve a mostrar la distancia entre los distintos segmentos del mercado.
Para sostener el esquema, el Banco Central recurre a distintas herramientas, entre ellas operaciones de futuros, bonos vinculados al tipo de cambio y movimientos sobre las condiciones de liquidez mediante el mercado de pases. La consultora 1816 señaló que la decisión de “marcar” los $1.500 como techo de corto plazo también impactó sobre los activos argentinos y “afectó la dinámica de la deuda en dólares”.
La otra cara de esta estrategia aparece en las tasas de interés. La liquidez en pesos volvió a encarecerse y la tensión se trasladó a las tasas de caución, repo y colocaciones bancarias. El dilema para el Gobierno pasa por mantener suficientes pesos en circulación para evitar una disparada de las tasas, pero sin generar un exceso de liquidez que termine alimentando la demanda de dólares.
Mientras tanto, el riesgo país vuelve a acercarse a los 500 puntos básicos y los bonos soberanos en dólares acumulan retrocesos. Así, la barrera de los $1.500 puede contener momentáneamente al dólar, pero el costo de sostener esa calma empieza a sentirse con mayor fuerza en el mercado financiero y en la capacidad del Gobierno para acumular reservas.