La doctora Adriana Baravalle, designada al frente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, tiene entre sus antecedentes académicos un doctorado en Inteligencia Artificial otorgado por la American Andragogy University. La institución, con sede en Hawái y modalidad a distancia, quedó en el centro de la polémica tras su llegada al Gobierno.
Según la información difundida por La Política Online, la universidad no cuenta con reconocimiento oficial en Estados Unidos y sus títulos tampoco tendrían reconocimiento en la mayoría de los países de América Latina. La propia institución advierte en su sitio que sus programas utilizan métodos “independientes, no tradicionales o no convencionales”.
Uno de los aspectos que más llamó la atención es la duración de sus programas. En su información institucional, la universidad sostiene que el desarrollo de una tesis doctoral puede completarse en apenas ocho semanas, un plazo particularmente breve para un doctorado tradicional. El dato generó cuestionamientos sobre las características de la formación recibida por la funcionaria.
El caso también cobró notoriedad porque el Gobierno se refirió a Baravalle como “Dra. Baravalle” y ella figura en LinkedIn como PhD in Artificial Intelligence. En redes sociales, incluso aparecieron comparaciones con la ficticia University of American Samoa de la serie “Better Call Saul”, utilizada como referencia humorística para títulos universitarios obtenidos mediante modalidades poco convencionales.
Baravalle, de todos modos, también cuenta con otros antecedentes académicos. Es magíster en Ciencia de Datos y Gestión del Conocimiento por la Universidad Austral, analista de Sistemas de la Universidad Nacional de la Defensa y actualmente doctoranda en Ingeniería de la Universidad Austral, donde además se desempeña como docente desde hace más de tres décadas.