El terremoto que sacudió a Colombia el pasado lunes ya dejó 281 muertos y 44.936 familias afectadas. Así lo anunció el presidente Abelardo de la Espriella, quien además sostuvo que son más de 3.900 los heridos atendidos en centros médicos y que la prioridad del Gobierno pasa ahora por rescatar a quienes siguen atrapados entre los escombros.
El Instituto de Medicina Legal precisó que hasta el momento recibió 260 cuerpos de distintos municipios de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca, de los cuales logró identificar 246 -entre ellos 17 menores de edad- y ya entregó 222 a sus familias. En paralelo, los equipos de búsqueda y rescate continúan trabajando en tierra, con apoyo de caninos, para localizar a las personas que aún no aparecen.
El panorama en materia de infraestructura tampoco es alentador: según el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Tamayo, el catastro con imágenes satelitales sobre Cali, Pereira, Manizales y Quibdó arrojó 12.584 viviendas destruidas, 74.873 averiadas y 172 edificios colapsados, además de 2.198 centros educativos, 825 centros comunitarios, 216 centros de salud, 71 acueductos, 29 entidades bancarias y 5 aeropuertos con daños.
Frente a ese escenario, el ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, anunció que el Estado entregará de manera urgente un subsidio de arriendo a los damnificados y que se firmará un decreto para aliviar el pago de servicios públicos, además de la creación de un banco de materiales. Beltrán adelantó también que "el sector empresarial se va a unir con maquinaria amarilla para ayudar en el tema de los escombros", mientras equipos de profesionales evalúan qué viviendas pueden repararse y cuáles deberán demolerse.